Del Jacquard al porno en un par de pasos

 

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Hace un par de temporadas que aparece el término Jacquard cuando hablamos de zapatillas. Lo usó Pharrell Williams en alguna de sus colaboraciones con adidas y más tarde en todo tipo de Stan Smith, Yeezy y NMD. Nike hacía versiones Jacquard de algunas Air Max, Internacionalist o Thea. Lo que suele entenderse como Jacquard es un tipo de estampado que repite ciertas figuras. No se trata de un estampado sino de un dibujo que se crea mezclando hilos de distintos colores. En realidad no es el tipo de tejido sino cómo se realiza, gracias a un telar inventado por Joseph Marie Charles Jacquard en 1805.

El telar de Jacquard fue pionero en usar tarjetas perforadas con la información de cada patrón y es considerado como la primera máquina computacional. Charles Babbage se inspiró en esas tarjetas perforadas para el diseño de la primera máquina analítica. Aquél proto-ordenador nunca llegó a construirse pero la Condesa de Lovelace la desarrolló para crear el considerado primer programa informático. Su nombre, Ada, fue luego utilizado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos para uno de los primeros lenguajes de programación. Una joven estudiante de programación, Linda Boreman, cambió su apellido por Lovelace cuando cambió su carrera informática por el cine. La Condesa de Lovelace difícilmente imaginó que su nombre acabaría unido a Garganta Profunda. Ada Lovelace, además de Condesa, inspiradora de actrices porno y escritora, era hija de Lord Byron.

En una ocasión “papá” Lord Byron invitó a Ginebra a John William Polidori y el matrimonio Shelley, Mary y Percy. Después de una noche de cuentos y fantasmas, Lord Byron propuso un juego en el que los cuatro debían escribir una historia de terror. Solo dos lo consiguieron. Mary Shelley escribió un pequeño relato que luego desarrolló en su obra más conocida, Frankenstein o el Moderno Prometeo. Polidori tampoco lo hizo mal, lo escrito aquella noche acabó convertido en El Vampiro, donde se sientan las bases del vampiro tal y como lo entendemos hoy día.

Frankenstein y Dracula tienen otra cosa en común. Nike ha lanzado una Air Force 1 para el primero y una Dunk para el segundo. Y ninguna tiene Jacquard.

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