Kickstories: Jordan XVIII



Para el diseño de las Jordan XVIII se contó con Tate Kuerbis, que después de un par de Jordans giraría hacia Nike (son suyas las Courtballistec de tenis). De nuevo se basaba en el mundo del automóvil, aunque en esta ocasión recordaban tanto las líneas de un Fórmula 1 como las zapatillas para conducirlos. La pieza de goma que sube por el talón es uno de esos signos.
Visualmente debía aparentar una única pieza, por lo que se escondieron los cordones.

Como la XVII, también venían en una lujosa caja que incluía un cepillo para limpiarlas, una toalla y un "manual para el conductor", para seguir la relación con con los coches. El material con el que estaba realizado también era una de las novedades. Aunque el suede había sido utilizado en muchas zapatillas, era la primera vez que un modelo de baloncesto de alto rendimiento se fabricaba íntegramente en ese material. Más que una ventaja funcional, el suede daba una apariencia de lujo muy adecuada para una Jordan. Para los que buscaban sensaciones más habituales, las versiones blancas sí que estaban realizadas en piel. La transpiración se conseguía por una ventana camuflada en el tobillo, al estilo del Lamborghino Murcielago. En la mediasuela, Zoom en toda la suela y doble en el talón, además de una placa de fibra de carbono, todo ello oculto.

Además de la versión low, tuvo una versión nueva a mitad de temporada, que en esta ocasión se llamó 18.5. En el último partido de Michael Jordan en la NBA llevó la versión white/royal. Esta vez era una retirada anunciada, lo que le sirvió a Jordan a crear una de las campañas publicitarias más inspiradoras de la marca, What is love? y para ser recordadas como sus últimas zapatillas sobre la cancha.