Kickstories: Nike Dunk Pro SB

Vans se había convertido en la marca del skate por una razón muy simple, duraban mucho y eran baratas. Eran geniales para un puñado de chicos sin mucho dinero. Pero cuando comenzaron a hacerse un nombre y ganar dinero, los Z Boys quisieron distinguirse llevando todas aquellas zapatillas que hasta entonces no podían acercar a un patín. El dinero había dejado de ser un problema y unas Jordan I, Blazer o Dunk eran una opción más lujosa.
Así, muchas zapatillas pensadas para jugar al baloncesto se convirtieron en clásicos del skate. Pero Nike no se lo tomó muy en serio hasta que en los noventa vio una posibilidad de negocio. Eran muchas las marcas especificas de skate y Nike debió preguntarse ¿no estuvimos en esto desde el principio?
Y sí, estuvieron. Pero de refilón. Casi sin quererlo.
En los noventa Nike intentó adentrarse en el skate con la filosofía de un grande, y se llevó un sonoro fracaso. El segundo intento llegó en el siglo XXI. Recuperaban la Nike Dunk, un clásico del baloncesto usado en los inicios del skate. Se reforzó algo la zona superior, colocándole una lengüeta acolchada, zoom en la plantilla para mantenerse cerca del patín. Surgió así la Dunk Pro SB. Pero sobre todo, fue el nuevo acercamiento el que consiguió que Nike comenzara a ser respetada. Una marca grande que no entraba arrasando. Ediciones exclusivas disponibles solo en un puñado de tiendas, cuando las cantidades limitadas era aún una novedad. Desde 2002, versiones con De La Soul, UNKLE, Quasimoto, Dinosaur Jr, Supreme, NYC, Futura o Natas Kaupas, diseñadas para Gino Iannucci, Dany Supa o Reese Forbes y en versiones High, Mid y Low.