Mis dudas sobre el contrato de Kyle Kuzma con Goat

Kyle Kuzma anuncia un nuevo contrato con GOAT, una web y app de lo que ahora llaman “mercado secundario”.

¿Cómo funciona? Si tienes unas zapatillas de las que quieras deshacerte, tienes que ponerte en contacto con GOAT y ellos ponen tu zapatilla en un listado a la venta. Si alguien compra tu zapatilla debes enviar la zapatilla a GOAT para un proceso que garantiza que es auténtica y se encargan de enviarla al cliente. El coste de la transacción lo asume el vendedor y supone un cifra que ronda el 10% del precio.

Aunque con algunos detalles distintos, es una clásica plataforma sin stock propio que gana a través de las acciones y producto de los propios de sus clientes.

Hasta hace unos años las tiendas de “mercado secundario” (huyen de la palabra reventa) eran obviadas por las grandes marcas. Eran una sección muy pequeña del pastel y lo usaban como indicador. Si mucha gente estaba dispuesta a pagar más dinero por una zapatilla quizás era el momento de subir el precio o hacer una edición más amplia.

En realidad se trata de un razonamiento falso desde el momento en el que se crea un mercado de reventas que compran solo para revender, pero en cualquier caso se trataba de un número pequeño de unidades comparado con el total de ventas de una marca. No supone ninguna ventaja económica pero los datos de los precios, como las de las horas de espera en una cola, aparecen en PowerPoints de las grandes marcas como grandes logros.

El contrato de GOAT y Kyle Kuzma le “obliga” a llevar zapatillas de la plataforma. El contrato debía ser compatible con el firmado anteriormente con Nike, por lo que Kuzma llevaría Nike de GOAT.

No es la primera vez en la que un intermediario contrata a sus propios embajadores. Schroeder aparece en anuncios de Snipes llevando Nike y en los anuncios de Footlocker es habitual que aparezcan jugadores NBA (cada uno con su propia marca).

Unos días antes del comienzo de la nueva temporada de la NBA Nike anuncia las zapatillas que llevarán algunos de sus jugadores en la cancha. La de Kuzma es una Kobe AD realizadas en NikeiD que cualquiera puede recrear en el servicio de personalización de la marca, por lo que queda fuera del círculo de zapatillas “GOATables”, ediciones limitadas y rarezas.

En principio y aunque no se habla de ello en la nota de prensa proporcionada, Kuzma lleva zapatillas de GOAT en sus apariciones fuera de cancha, una situación que habitualmente Nike utiliza para presentar nuevos modelos de calle. Nike, como cualquier otra marca, utiliza las apariciones fuera de cancha de sus jugadores para mostrar nuevo material no deportivo.

En el primer partido de temporada Kuzma llegó al pabellón con Nike Flight 2K3, una zapatilla con historia en los Lakers porque fue utilizada por Kobe y LeBron. Un modelo que no está a la venta. ¿Beneficia eso de algún modo a Nike?

Los dos contratos de Kuzma llevan caminos opuestos. Al centrarse en producto limitado, GOAT no necesita que Kuzma lleve zapatillas que están a la venta porque en la mayoría de las ocasiones el stock es muy reducido. Llevando unas 2K3 no consigue vender más 2k3 porque sencillamente no puedes encontrar muchas unidades de una zapatilla de 2003. A Nike le interesa que sus jugadores lleven zapatillas que están a la venta. A GOAT le interesa justo lo contrario, porque demuestra que allí puedes conseguir rarezas.

Con el contrato de Kuzma se abre también otro melón. Hasta ahora el único consejo de las marcas para evitar zapatillas falsas era comprar en establecimientos autorizados. GOAT tiene su propio sistema de autentificado propio ¿Qué ocurre si Kuzma acaba usando zapatillas falsas? Ojo que no es una idea demasiado extraña, ya lo hemos visto incluso en un anuncio de Jordan.

Además, la duplicidad de contratos plantea muchas dudas. La imagen de Nike y GOAT pueden llegar a ser opuestas. Si Kuzma acaba jugando con zapatillas de GOAT ¿puede Nike garantizar que son aptas para jugar o veremos más zapatillas destrozadas en las canchas? Tony Wroten y Nick Young eligieron jugar con modelos Jordan de otras temporadas que terminaron destrozados.

Las plataformas de mercado secundario son una realidad que ha ido creciendo sin que las normas y las leyes hayan cambiado. Garantías, problemas de imagen o participaciones en campañas que deben ser replanteadas.