Nike Adapt BB: imaginación vs funcionalidad

Nike presenta su nueva revolución, que se anuncia como una zapatilla inteligente diseñada para proporcionar un ajuste a medida. Lo que sonaba como evolución de la fallida Hyperadapt en esta ocasión tiene una justificación teórica; durante el ejercicio el pie necesita distintos niveles de ajuste. Tal y como decía Tinker Hatfield en el documental Abstract, un jugador de baloncesto necesita un ajuste diferente cuando juega o mientras lanza un tiro libre.

Sin embargo, la Adapt parece muy distinta a la primera Hyperadapt. El sistema de ajuste se acerca más a lo que hemos visto en la Jordan XXXIII al que se añade un motor y (ojo) un acelerómetro y un giroscopio, además de un sensor Bluetooth. El sistema parece sencillo, a través de una app o de los botones de la mediasuela se puede modificar el ajuste. Y aquí es donde aparece lo verdaderamente revolucionario; al comunicarse con una app, va recogiendo datos del uso. En principio no se trata de medir los pasos ni las calorías consumidas, una información que hoy puedes obtener con otras herramientas. Nike no presenta la Adapt BB como una zapatilla, sino como un medio para obtener datos que luego serán utilizados en tu beneficio (y en el suyo, obviamente). Está más cerca de Alexa que de una Hyperdunk.

Comparándola con la Hyperadapt, la mejora es abrumadora. Menos peso (en conjunto la zapatilla está rondando los 450 gramos, pesada pero lejos de ser la más pesada), más autonomía, sin cables y por la mitad de precio. Una “mejora” que no llego a comprender es que se puede elegir el color de las luces indicadoras. Según se anuncia, el firmware se actualizará permitiendo, por ejemplo, identificar el grado perfecto de ajuste y marcarlo como predeterminado. Cuando se habla de una zapatilla inteligente se refiere a ese tipo de acciones que pueden mejorar con el uso. Pero más allá de las mejoras, el principal problema de la Hyperadapt era el concepto ¿necesitas cables, motores y 700 euros para mejorar algo tan sencillo y tan barato como unos cordones?

La mano de mi idolatrado Eric Avar se aprecia en el diseño, que recuerda algunas de las zapatillas que diseñó para Kobe. La duda es ¿el nuevo sistema convierte a la zapatilla en un objeto más funcional? Me atrevo a opinar que no, aunque esté a 6000 km de la Adapt BB más cercana. La combinación motor+acelerómetro+giroscopio en la mediasuela, es probable que cambie sus características.

Aunque se anuncia que el peso de esta pieza no supera los 50 gramos, el resto de la zapatilla ha sido diseñada para compensar ese peso extra. Dicho de otro modo, zapatillas del mismo peso pueden darte más protección. ¿Y la mejora?

Una de las claves nos la da el Vicepresidente de innovación de Nike, Michael Donaghu, un excorredor de 30 minutos justos en 10k cuyo primer trabajo en la marca fue supervisar el desarrollo de la Huarache: “en este mundo la imaginación es más importante que el conocimiento”.

  • Francisco Manuel Reina Sánchez

    Lo de meterle motores a las zapatillas, para configurar la amortiguación en este caso, ya lo hizo Adidas con las Adidas 1 de running y las Adidas BB 1 de baloncesto.
    Calzado caro y que no triunfo. Como les paso a las T.MAC 4 y su cierre de cable, muy parecido a las Jordan nuevas, las T MAC team fueron una pasada. Unas T MAC team 4 están en el museo del Real Madrid por ser las que llevaba Herreros en la final que le remontó al Baskonia. Otra gama media de las BB 1 con Bounce (los muelles de Adidas) fue las que llevo Carlos Cabezas cuando llegamos a Final Four.
    Las Hyperdunk con sensores me les encontré en el Nike Factory.