El skate siempre ha sido un deporte goloso para las marcas por su influencia en la moda y Nike intentó entrar en el mundo del patín en varias ocasiones antes de conseguirlo bien entrado el siglo XXI. Su éxito llegó adaptándose a la cultura del skate con Nike SB, pero unos años antes ya probaban sus estrategias en Savier, una marca que Nike compró como banco de pruebas. En Savier estaban Brian Anderson, Stefan Janoski y Brad Staba, tres nombres que luego pasaron a Nike SB. 

Los diseños de Savier iban justo en la dirección contraria a la mayoría de las marcas de skate durante los años 2000/20004, con descaradas inspiraciones en Nike como la Savier Trainer (más tarde Nike SB lanzaría sus propias Trainer SB). En Savier se probaron también algunos de los materiales que luego veríamos en Ecue o Zoom Tre. 

Pero uno de los modelos más escondidos de la historia de Savier es la Staba, en la que aparecía Air Max, una tecnología de su marca nodriza, Nike. No es la única vez que hemos visto cámaras de aire en zapatillas de skate (DC, Osiris), pero en esta ocasión se trataba de un préstamo completamente legal. 

Un caso parecido al de Cole Haan, una marca que durante muchos años fue propiedad de Nike. Además de Free y Lunarlon, Cole Haan usó Air incluso en zapatos de tacón y lanzó unas Air Conner con unidad Air Max, una idea que Prada llevó al límite un tiempo después con las Levitate.

Savier Staba y Cole Haan Air Conner, dos desconocidas Air Max que deberían celebrar hoy su día. 

Deerupt, la última silueta presentada por adidas, sigue la línea de tomar el archivo de la marca y reconvertirlo en un nuevo producto. Una idea que parece buena pero que ha tenido resultados muy desiguales.

En el caso de la Deerupt se ha elegido un elemento clásico de principios de los 80s, una red que rodeaba la mediasuela para expandir la fuerza de cada impacto. Comenzó a usarse en la adidas Marathon en 1979/80 y se convirtió en una tecnología habitual, primero en modelos de running (perdón, footing) y más tarde en el baloncesto (Forum, parte de la línea Ewing…). Sin embargo, en las notas oficiales no se utiliza el nombre oficial, Dellinger Web. ¿Por qué?

Bill Dellinger fue un gran atleta (bronce en Tokio 64 en el 5000) reconvertido en entrenador, primero como asistente de Bill Bowerman y tras la retirada de éste, como entrenador principal de la Universidad de Oregón, la cuna de Nike.

Es considerado como el causante principal de que Steve Prefontaine aterrizara en la Universidad de Oregón y también entrenó a Mary Decker o Alberto Salazar. Como curiosidad, en Prefontaine, la película de 1997 que repasaba la vida del atleta, el encargado de darle vida fue Ed O´neill, de Matrimonio con hijos o Modern Family, también un excelso deportista universitario.

Cuando adidas fue consciente de que una pequeña compañía estadounidense estaba ganando mercado intentó ganar terreno en su propio hogar. Bill Bowerman, fundador de Nike, había utilizado la Universidad de Oregón como campo de pruebas para su marca y adidas se sirvió de su sucesor para atacar convirtiendo a Bill Dellinger en uno de sus hombres. El que fuera el segundo de Bowerman se rebelaba contra su mentor usando las zapatillas de la competencia y desarrollando productos para ellos. Que una de las innovaciones de adidas tuviera el nombre del entrenador de Oregón, la cuna de Nike, era toda una provocación. Pero había más, Dellinger servía como puente para que adidas fichara a atletas de la Universidad de Oregón.

Sin embargo, Dellinger volvió a Nike y adidas consideró que su tecnología era algo del pasado. El hijo pródigo había vuelto. Hasta su retirada en 1998 Dellinger usó Nike como parte de sus uniformes, aunque no llegó a usarse como reclamo publicitario. Para adidas, recordar la “red” es evocar el archivo de adidas, nombrar a Dellinger es reabrir una herida.

Las colecciones de la selección de fútbol de la selección brasileña de fútbol nunca han sido especialmente novedosos. Si tu camiseta se diseña para ser la más vendida, el objetivo es gustar a mucha gente, algo que normalmente es contrario a la innovación.

En esta ocasión lo nuevo llega en el color, un amarillo radiante recuperado de la equipación de la selección brasileña de 1970, el primero en ser retransmitido en color.

Pero entre todo el kit hay un detalle genial de Nike. Entre las fotos filtradas aparece esta.

Willian, con la nueva equipación de visitante, en una espectacular imagen que parece demasiado retocada. ¿Por qué?

Porque la foto original estaba sacada del 7 a 1 de Alemania a Brasil. Khedira está suavemente difuminado, Schweinsteiger recortado para que solo se vea el número (que es el 7). Nada en el fondo está borrado, como si quisieran darnos pistas. Entre las miles de fotos posibles, dudo mucho que eligiera esta foto al azar. Como si quisiera recordarle a Brasil que tiene que superar aquel 7.

 

Cuando una marca te invita a una fiesta sientes una extraña mezcla de agradecimiento y pena, como cuando te invitan a una boda. Hay un cierto grado de hedonismo en sentirse uno de los privilegiados que podrán acudir pero sabes que no va a ser el mejor momento de tu vida. Al menos aquí no hay que regalar nada a los novios ni hay que comprarse un traje nuevo. O eso creía yo porque en la fiesta de presentación de las Asics Gel Lyte V Sanze había más gente estrenando ropa que el Domingo de Ramos. También había caras de mala leche, porque en este tipo de fiestas o te has vestido a la última o te quedas junto a la pared mirando con pinta de tipo duro.

Lo reconozco, soy de los que llega a un evento y cuando ve la fauna quiere salir corriendo, pero siempre acabo encontrando alguien con quien charlar un rato. Y acabo yéndome el último como en las bodas, pero aquí puedo ir con zapatillas.

Pero hablemos de la zapatilla que se presentaba, porque de los djs, del tatuador Jun Chihara y la comida ya habréis visto fotos. Asics está en una extraña pausa entre un momento tan brillante como agotado y uno aun más brillante que está por llegar. Hasta hace un par de temporadas Asics triunfaba con sus Gel Lyte III y V y dentro un par de temporadas volverá a hacerlo con su producto técnico acercándose a la moda. ¿Y ahora? Pues juegan con alguna retro (Diablo, Gel-Lyte), crea nuevas siluetas (Gel-Lyte Runner) o renueva sus clásicos (Knit, EVO).

La Sanze entra en esta categoría, dándole un giro a la Gel Lyte V en tres versiones, Sanze, Sanze TR y Sanze Knit. De la calidad, tratándose de Asics no hay mucho que hablar. Unos tipos que prueban sus productos de calle con el mismo afán que los de rendimiento te garantizan que sus zapatillas tienen un nivel muy alto (excelente si hablamos de la versión knit). No es un diseño que busca revolucionar el mercado sino ofrecer una zapatilla cómoda y sencilla.

Mi duda es si es el momento adecuado para este estilo, ahora que el mundo de las zapatillas parece dividido entre los que acaban de descubrir a Balenciaga y los OGs indignados porque la última reedición ha cambiado un tono de su santo grial. Ninguno de los dos polos se sentirá muy atraído por la Sanze, pero no todo el mundo son hypebeasts y sneakerheads. También hay gente normal.

Las ediciones especiales para los jugadores All Star son cosa del pasado. En unos pocos años hemos pasado de pagar un coche por conseguir unas zapatillas del All Star (Foamposite Galaxy en 2012) a abandonar los lanzamientos especiales en 2017. Este año hay una nueva propuesta, relacionar el All Star con lanzamientos que tienen que ver con la moda, no con el deporte.

Bape, KITH, Tisci, Undftd, OVO, Solefly, Yeezy o Alexander Wang te hacían pensar en la semana de la moda, no en un All Star. Repasemos las canchas.

Aldridge con Jordan 32 Low, LeBron con XV KITH, Kevin Durant con KDX ASG, Westbrook con Why Not Zer0.1 e Irving con Irving 4 ASG

Paul George, PG2 ASG

Bradley Beal, Nike Hyperdunk React Low

David, Max Dominate.

Goran Dragic, Crazy Explosive PK

Andre Drummond, Jordan 32 Low

Victor Oladipo, Jordan 32 Low

Kemba Walker, Jordan X

Curry con UA Curry 4, Draymond Green Nike Hyperrev 2018, Jimmy Butler Jordan 32

Antetokounmpo con dos colores de Kobe A.D. Mid.

Klay Thompson, Anta KT3

DeMar DeRozan con dos colores de la Kobe 1 Protro de UNDFTD

James Harden, adidas Harden 2 en dos colores

Lowry, Crazy Explosive

Joel Embiid, adidas Mad Bounce

Al Horford, Nike Hyperdunk React (y Snoop sentado)

Lillard, adidas Dame 4 x BAPE

Karl-Anthony Thomas, Nike Hyperdunk React customizadas

Karl-Anthony Thomas, Nike Hyperdunk React custom

Entre las celebraciones del All Star, Jordan ha aprovechado para celebrar el 30º aniversario del All Star de Chicago´88, recordado por el interesante partido de las estrellas, el mítico concurso de triples y el sublime de mates.

También fue histórico por las zapatillas en el que Jordan estrenó mediáticamente sus terceras zapatillas. En realidad había jugado con la Jordan III ante Kings y Lakers los días 1 y 2 de febrero, pero eran partidos de ligar regular sin demasiada visibilidad. Dos días antes Michael había jugado contra los Knicks con unas Nike Alpha Force, una de las escasas ocasiones en las que no jugó con sus propias zapatillas. El motivo por el que usó Alpha entre las Jordan II y las Jordan III nunca ha sido aclarado. Y posiblemente, cuando intenten explicarlo será para vendernos una nueva edición especial de la Alpha inspirada en ese momento, por lo que nunca sabremos si es del todo verdad.

A pesar de los partidos frente a Kings y Lakers, el All Star fue la gran presentación de las Jordan III. Primero el 6 de febrero en el concurso de mates y un HORSE que jugó con Moses Malone. El día siguiente, en el partido, estableció la rutina de usar un color especial, algo que volvió a repetir con VII, VIII, XI y XVII. En 1988 se mantenía la regla de uniformidad del color y las zapatillas negras aun eran casi exclusivas de los Celtics, por lo que la Black Cement fue impactante. A partir de entonces, el All Star comenzó a usarse como un escaparate para estrenar nuevos modelos y recuperar las ventas en un mes históricamente flojo.

Pero hay algo más interesante sobre las zapatillas del All Star de 1988. Los 24 jugadores llevaban 12 marcas; adidas, Asics Tiger, Avia, Brooks, Converse, Diadora, Ellesse, Etonic, New Balance, Nike, Reebok y Spot Bilt (en 1988 Jordan no era una marca separada a Nike). En 2017 diez de esas marcas no patrocinan a jugadores de baloncesto ni fabrican zapatillas de baloncesto de primer nivel. Converse, con seis jugadores no solo ha desaparecido del baloncesto, sino que durante muchos años ha vivido de espaldas a su pasado en las canchas, olvidándose de reeditar modelos históricos.

Tantas marcas implicaban un constante esfuerzo por mostrar novedades. Este año habrá cuatro grupos empresariales representados, Anta, Under Armour, adidas y Nike-Jordan. 14 Nike, 3 Jordan, 5 adidas, 1 Under Armour y 1 Anta. El sopor y la nostalgia de los actuales All Stars llegaron también a sus zapatillas, los lanzamientos se pasan a septiembre (un mes más lógico para ventas), las ediciones All Star a veces ni llegan a tiendas, adidas organiza un evento gigantesco con micrófonos en lugar de balones y la zapatilla más buscada, la Dame x BAPE, es codiciada por apasionados del logo del mono que no conocen a Lillard.

Murió el All Star como momento cumbre de la temporada zapatillera y los intentos por ofrecer algo nuevo en los playoffs no han triunfado, con sonoros fracasos como las versiones Elite. Las nuevas apuestas parecen más cercanas a un sneakercon/complexcon que a eventos relacionados con el deporte, por lo que las innovaciones funcionales importan cada vez menos. Parece que vamos camino de un baloncesto centrado en la moda, canastas en medio de pasarelas.

La presentación de React lo ha puesto muy fácil a los medios ¡la respuesta al Boost! La prensa sneakerhead, con tendencia a repetir, nos lo ha taladrado y no hay nada peor que una promesa que no puedes cumplir, como sabe cualquiera que haya repetido aquello de "en la salud y en la enfermedad...".

La primera zapatilla con Boost apareció hace casi 5 años y Nike, históricamente, se ha encargado de girar las ideas, no replicarlas (sí, todos podemos citar unos cuantos ejemplos de lo contrario pero no está, como se dice ahora, en su ADN). Si Nike hubiera querido responder al Boost lo hubiera hecho hace varias temporadas, no ahora que adidas está abandonándolo en favor del 4D.

Pero React no es nuevo. En junio de 2017 Nike y Jordan comenzaron a usarlo en zapatillas de baloncesto (Hyperdunk 2017, Super.Fly 2017) y después de aquella prueba, ya nos sorprendió precisamente porque no daba nada de lo que prometía. La amortiguación era muy correcta, pero no era nada reactiva y sobre todo, nada espectacular. En los últimos años, el triunfo del Boost se ha basado en una sensación espectacular desde la primera puesta. Mi idolatrado Zoom, por ejemplo, necesita una prueba activa para demostrar sus cualidades, mientras que el Boost te sorprende en cuanto metes el pie en la zapatilla. ¿Es eso bueno para un modelo deportivo? No siempre, pero si vas a usar una zapatilla una semana hasta el próximo lanzamiento, lo que hay que hacer es impactar desde el primer momento.

¿Y es eso React? Es dificil decirlo sin haber probado la nueva React Epic, pero en las notas oficiales no se habla de que el compuesto sea distinto al React de las zapatillas de baloncesto. Un modelo nuevo, casi sin suela exterior, con flyknit de una pieza y la comodidad del React puede ser una opción muy decente para aquellos que se llaman runners. Pero prometer revoluciones solo puede dañar a un producto que puede llegar a ser muy bueno.

Anunciados los participantes en el partido del All Star Game de 2018, el primero en el que no se enfrentarán Este y Oeste y el primero también en el que los uniformes llevarán los logotipos de Jordan (desde 2007, en el All Star sí que usaban las tres franjas de adidas).

Entre los 10 titulares, 7 Nike, 2 adidas y 1 Under Armour. Entre los suplentes, 5 Nike, 4 Jordan, 4 adidas y 1 Anta. En total;

-12 Nike (50%)

-6 adidas (25%)

-4 Jordan (17%)

-1 Under Armour (4%)

-1 Anta (4%).

Curiosidades. Nike y Jordan suman el 67%, unas cifras inferiores al porcentaje de ventas de baloncesto. Jordan no tiene a ningún titular mientras que adidas ha pasado de dos jugadores en 2017 a 6 en 2018. Jugadores con signature que no han llegado al All Star, Paul George, Derrick Rose, Lonzo Ball, Dwyane Wade, Tony Parker, Dwight Howard, Matthew Dellavedova, Chris Paul y Carmelo Anthony (estos dos en las que parecen ser sus últimos momentos con signature).

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En pleno aluvión de libros sobre zapatillas, titular al tuyo “Sneakers” parece muy atrevido, como un intento de colocarte como publicación imprescindible. Y puede que lo sea. En cualquier caso, la cuidadísima edición y el ridículo precio ya le convierten en una buena opción para utilizarlo como fondo en tus fotos de instagram.

Firmado por Rodrigo Corrall, Alex French y Howie Kahn, ninguno son nombres habituales en las publicaciones sobre zapatillas. Como ventaja, no caen en ciertos tópicos del mundo sneakerhead. Como contrapartida, hay temas por lo que pasan de puntillas y a veces sus elecciones no son muy adecuadas. Ese es el principal problema de “Sneakers”, no se trata de un libro sobre zapatillas sino de la gente que trabaja en el mundo de las zapatillas. La selección va desde lo imprescindible (Tinker Hatfield, Bobbito Garcia, Jeff Staple) a lo debatible (Marc Dolce, Serena Williams), pasando por lo superfluo (Jazzy, Tiffany Bears) o lo irremediablemente unido a la actualidad (Alexander Wang, Virgil Abloh). En cualquier caso, perdono cualquier entrevista a cambio de las palabras de Peter Moore, Tom Sachs, Sandy Bodecker, Bruce Kilgore, Nic Galway, Eric Avar o Fraser Cooke, históricos que suelen mantenerse alejados de los focos.

No es un libro para aprender sobre zapatillas pero puedes aprender mucho sobre el estado actual del mundo de las zapatillas. Descubrimos, por ejemplo, que muchos de los que se consideran figuras clave del mundo de las zapatillas de hoy día comenzaron a comprar zapatillas bien entrado el siglo XXI, con lo que su modo de comprender el mundo de las zapatillas es tan actual como perecedero. Dedicar el mismo espacio a una consigment store y a Peter Moore o Fraser Cooke desde mi punto de vista es perder el enfoque. Pero el signo de los tiempos es poner en la misma balanza a un emprendedor con una idea y a un profesional con una carrera. Sneakers, es justo eso, un libro que representa perfectamente la fecha de su publicación.

Las zapatillas siempre han sido un elemento de las calles que reaccionaban ante los engreidos estilismos del mundo de la moda. En la evolución de las zapatillas a través de los años, han conseguido aceptar parte de ese mensaje elitista, pero en pocos casos las marcas de moda le han quitado el lugar a las marcas deportivas. A pesar de los esfuerzos, el mejor complemento para una firma de lujo seguían siendo unas zapatillas de una marca deportiva, preferentemente de una marca tan unida al rendimiento como Asics.

Por eso aplaudo la colaboración de Kiko Kostadinov con Asics. Kostadinov es un referente, pero no se trata de un nombre que puedas poner en cualquier producto para que se agote en unas horas. Asics quería otra cosa. Como ya hizo en 2012 con su colaboración con Raf Simons, no ha intentado crear un producto de lujo sino servirse de la experiencia en diseño de ambos. La Asics Gel BURZ 1 de Kiko Kostadinov combina elementos de dos zapatillas de rendimiento de Asics, Nimbus 20 y la trailera Venture 6 y mantiene elementos técnicos como el Guidance Line o I.G.S., además del clásico Gel. Los tres colores están cubiertos por una fina capa de caucho.

Después del adelanto en Dover Street Market Londres y Ginza, en las próximas semanas se anunciará el resto de tiendas.