Kickstories; Nike Mayfly

El mil veces nombrado sueño del creador de Nike, Bill Bowerman, era crear una zapatilla que se desintegrara con el último paso de una carrera. Ofrecería la sujeción necesaria pero ni un gramo extra de peso.
A principios del siglo XXI algunos diseñadores de Nike preparaban lo que los atletas debían llevar en los Juegos Olímpicos de Atenas probando con distintos materiales. Cuando uno de los materiales llegó, sintieron más curiosidad por el sobre en el que estaba envuelto. La idea de una zapatilla que se desintegrara en carrera parecía demasiado extrema, pero encontraron el equilibrio perfecto con los 100km que duraraba la Mayfly. No sólo el material del corte, sino la suela y mediasuela estarían creadas de una pieza lo que evitaba pegamentos. Con el nombre de un insecto cuya vida dura un día, esta zapatilla es perfecta para darle forma y correr un maratón. Su vida acababa cuando escribías la la marca conseguida en el lateral y la guardas como un trofeo. El color y el acabado con la impresión recordaba al insecto de su inspiración.

Kickstories; Nike Air Zoom Katana

Las ideas del fundador de Nike, Bill Bowerman, parecían perfectas para el público americano. Sus zapatillas tenían amortiguación porque los corredores americanos pisaban asfalto, eran cómodas porque el ritmo trotón lo exigía y además las hormas se ajustaban a la perfección a sus pies. Pero en Japón los gustos y los pies eran distintos. El místico amor por el maratón llevaba a los japoneses a buscar las zapatillas más ligeras posibles para reducir tiempos y el pie asiático solía ser mas ancho que los occidentales. Toyisha Inotani trabajó en el diseño de un modelo desde Japón y sus trabajos derivaron en la Katana de 2001, rápida, ligera, con un amortiguación zoom para mantenerse más cerrca del suelo y algo más ancha de lo acostumbrado. La zapatilla con nombre de espada acabó siendo llamada en algunos círculos «Air Inotch» por su creador y sus sucesoras han ido ampliando el éxito hasta Europa. Paula Radcliffe, Paul Tergat y casi cualquiera que lleve ritmos cercanos a los 3min/km la eligen para intentar sus mejores marcas.

Kickstories; Nike Air Zoom Citizen

A finales de los 90 Nike tenía algunos problemas. Por una parte, los grandes compañías volvían a ser imperios malignos que todos rechazaban. Una nueva generación de compradores prefería productos sin marca o en los que no fuera fácilmente identificable, como reacción ante el marquismo de los ochenta. Por otra parte, los corredores ya no creían en Nike. Sus zapatillas se veían tanto en las calles que los corredores las veían como un artículo de moda y buscaron otras marcas.
Nike combatió ambos problemas con la Zoom Citizen. Basada en la Talaria, estrenó la amortiguación zoom visible, situándose lo más cerca posible del suelo. Además, casi escondía el logo de Nike iniciando la colección «Bowerman», bajo el nombre de un o de los creadores de Nike y verdadero germen del running en Estados Unidos. Bowerman significaba zapatillas al gusto de los corredores con poco énfasis en la moda. Pero como cualquier diseño en el que la función está por encima de la forma, sus líneas se han convertido en un clásico a la espera de ser reeditado.

Kickstories: Nike Go LWP

Una de las zapatillas injustamente tratadas en la ruleta de las reediciones es la Air Go LWP, puesta a la venta a mediados de los noventa. Una de las constantes en la historia de Nike ha sido siempre eliminar el peso superfluo. Con la Huarache lo habían conseguido, aunque su versión de baloncesto era tan radical que pocos se atrevieron con ella. La línea LWP (Light Weight Performance) apareció en las carreras, tenis y baloncesto con un concepto evolucionado desde la Huarache. Habitual en los pies de algunos grandes jugadores NBA, nunca consiguió ganarse al gran público. La historia parece perfecta para crear una leyenda.

Kickstories: Nike Sock Racer

Otra de las ideas locas de Bill Bowerman, fundador de Nike, era crear una zapatilla lo más ligera posible. Su sueño era fabricar una zapatilla que se desintegrara durante la carrera, dando el soporte necesario sin un gramo extra. Bruce Kilgore, el diseñador de las Air Force One, mostró su versatilidad con las Sock Racer, tomando un calcetín ajustado y colocándole un compuesto de mediasuela y suela de una pieza (adelantándose años al 3D de reebok). La parte superior era innovadora al eliminar los cordones y sustituirlos por cinchas. La parte más cercana al suelo carecía de pegamentos al estar realizada en una pieza. Evidentemente, la durabilidad no era alta, pero planteada como zapatilla de competición, su uso era puntual entre los corredores, que la reservaban para las carreras. Creada en 1985, podía verse en carreras populares a principios de los noventa, aunque sobre todo podía verse su influencia en toda una gama de modelos Huarache que aparecieron en los noventa con la licra como principal material.

Kickstories: Nike Footscape

Tory Orzeck diseñó las Moc y junto a John Tawney creó el foamposite. Así que de su cabeza puede salir cualquier cosa. Como corredor, había utilizado una de las primeras grandes zapatillas de Nike, las LDV (long distance vector) y buscaba las mismas sensaciones. Si hasta ese momento lo principal parecía ser la amortiguación, de repente, en la mitad de los noventa surgían modelos como la Air Max 95 o la Rift que se centraban en la anatomía del pie. La mayor innovación de la footscape fueron los cordones asimétricos, inspirados curiosamente en los zapatos ortopédicos, que dejaban libre la zona con mayor riego. El minimalista corte de la zapatilla obligaba al corredor a que su técnica fuera perfecta, sin fallos biomecánicos.
Extrañas desde su concepción, el salto a las calles lo dieron más tarde, con versiones en distintos colores, colaboraciones con Hiroshi Fujiwara (en la foto) o híbridos que la mezclan con otros modelos.

Kickstories: New Balance 576


La segunda década de los noventa fue muy extraña para las grandes marcas de zapatillas. Nike veía que su apuesta por la innovación perdía terreno frente a los modelos retro de adidas y el estilo casual de Puma. Además se creó una nueva corriente que ponía en duda las condiciones de trabajo en las que se creaban las zapatillas de algunas marcas. New Balance, aunque también fabricaba en el sudeste asiático, mantenía su marchamo de marca honesta, gracias al prestigio de los corredores. A finales de 1997 New Balance coloca en Europa 250.000 pares de zapatillas invendibles en Estados Unidos. Un antiguo hit entre los corredores quedaba desfasado con el «tour de force» que suponían los nuevos diseños. New balance tomaba los excedentes y creaba un nuevo modelo de gama baja. Pero sorprendentemente el modelo 576 llega a las tiendas de moda y se convierte en un superventas. Así lo que un día fue una marca de plantillas se convierte en moda gracias a algo en lo que nunca habían pensado. A partir de ahí, mil ediciones, colaboraciones y colores con el habitual buen gusto de la marca.

Kickstories: Nike ACG Mowabb

La línea ACG de Nike surgió de un grupo de diseñadores que cada fin de semana iban de Oregón a Utah para disfrutar de un desierto convertido en un pabellón multideportivo al aire libre. En sus mochilas entraba material para cualquier deporte, carreras de montaña, mountain bike, senderismo, parapente…La idea era la misma que el entrenamiento cruzado que anunciaba Bo Jackson. Pero esta vez al aire libre. Tinker Hatfield había creado algunas de las mejores zapatillas de cross training y a finales de los 80 estaba interesado en un botín interior con el que se aumentaba el confort. Las primeras huaraches aún no estaban en la calle cuando surgió la idea de adaptarlas a las montañas del desierto. El resultado fue la Mowabb que no sólo dió el pistoletazo de inicio de la línea ACG, también comenzó la costumbre de llamar a las zapatillas con extraños nombres derivados de la mala dicción (en este caso, del desierto de Moab). La primera zapatilla de outdoor training fue también la primera en utilizar un recurso repetido luego hasta la saciedad, la mediasuela moteada. Su extraña combinación de colores se convirtió desde ese mismo momento en un clásico repetido hasta la saciedad.

Kickstories: Nike Flight Huarache


El minimalismo de la Huarache de running encajaba a la perfección con las ideas de Bill Bowerman y de muchos corredores. Nike pensó que también lo haría con los jugadores de baloncesto. Pero lo que funciona para un corredor de 55kg puede no funcionar para un jugador de baloncesto de más de 100. El minimalismo del diseño no permitía una protección extra. La mayoría de jugadores apostó por algo con más soporte. Adelantada a su tiempo, fueron pocos los que se atrevieron a usarlas, aunque Scottie Pippen parecía a gusto con ellas, tanto como para aparecer en anuncios en prensa y en televisión (con música de The Beatles).
La idea que en 1992 paracía una locura, fue repetida con éxito en 2004 (Huarache 2K4), y más tarde con Hyperdunk e Hyperize. Su reentrada llegó con Kobe Bryant, que las llevó en sus primeros momentos con Nike antes de «actualizarlas» con las 2K4. Con un patrón parecido a las Flight Huarache, aunque menos arriesgado, la Jordan VII, que hacía uso del mismo botín, se convertía en una de las Jordans más vendidas del momento.

Kickstories: adidas Marathon Trainer

Algunas cosas se entienden mirando hacia atrás. La carrera a pie, como deporte que cualquiera puede practicar, surgió a finales de los 60 en Australia y Nueva Zelanda para luego llegar a Estados Unidos de la mano de Bill Bowerman, fundador de Nike. Adi Dassler, fundador de adidas se sorprendía por esa extraña moda de gente que salía a correr. Él siempre había estado de parte de los deportistas de elite, por lo que en principio no quiso adaptarse al tipo de zapatillas que pedía el público americano. Adidas, además, se centraba en el mercado europeo que corría por senderos y caminos, mientras en Estados Unidos era más habitual hacerlo por asfalto. Eso explica que las marcas americanas buscaran amortiguación mientras que las europeas pensaran en la estabilidad.
La Marathon Trainer apareció en 1978 justo en el lugar en el que adidas sabía hacerlo. Una zapatilla para correr por la montaña, con un arriesgado talón para disminuir los impactos a la vez que ayudaba en las bajadas y una suela diseñada tomando el clásico logo del trébol de adidas. En la mediasuela, un entramado de red mantenía la compresión.
En los últimos años se ha recuperado en plena moda montañera, con versiones en nuevos colores (como en la foto) y con caña alta.