Puma Jamming

Uno de las últimas batallas de zapatillas enfrentaba a adidas y Puma por el uso de una nueva tecnología desarrollada por BASF. Por resumirlo mucho (y mal), BASF trabajó junto a Puma para crear un nuevo sistema de amortiguación. Pero en 2011 adidas firmó un contrato en exclusiva con BASF, que le permitió lanzar BOOST unos años después. Puma buscó una nueva empresa,  Huntsman, para desarrollar el producto y acabó lanzó NRGY, un sistema muy parecido en características al Boost, a un precio reducido. La idea básica era similar, en lugar de crear una mediasuela a partir de un compuesto, se creaban pequeñas cápsulas que actúan como sistemas de amortiguación independientes, recuperando la forma e impulsando el pie tras cada pisada.

Puma y adidas se enzarzaron en una pelea judicial que terminó en 2016, cuando un juzgado rechazó la petición de adidas de impedir la venta de Puma NRGY. Los dos sistemas debían competir en el mercado.

Pero Puma no se ha quedado ahí y ha llevado la idea de NRGY al límite con la Puma Jamming. Las cápsulas, ahora de un tamaño más reducido, se mueven con libertad por la mediasuela, permitiendo la personalización completa a cada paso. ¿Una tecnología innovadora un gimmick inspirado en las golosinas?