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Kickstories: adidas Copa Mundial

Mientras en el baloncesto, el tenis o cualquier otro deporte es complicado que dos personas coincidan al elegir la mejor zapatilla de la historia, en el fútbol el acuerdo es total: adidas Copa Mundial.
A mediados de los setenta, adidas estaba separada en dos partes; en Alemania el núcleo familiar de los Dassler seguía con las ideas del creador de la marca, Adi Dassler. En Francia, un imaginativo Horst Dassler, su hijo, había reflotado la distribuidora de adidas en el país hasta convertirla en una marca tan importante como su familia alemana.
En 1978 los Campeonatos del Mundo de Fútbol se celebraban en Argentina y las dos secciones de adidas habían preparado unas botas. Mientras adidas desde la sede central se mantenía estática y no acertaba en sus predicciones, la parte francesa había acertado de pleno con modelos como la Superstar de baloncesto. Pero en esta ocasión los dos modelos eran casi idénticos y algunos rumores hablaban de espías en la sede francesa. La bota con la que jugaron todas las selecciones excepto la alemana (que eligió la bota alemana) era la Copa Mundial que se pondría a la venta unos meses después. Por primera vez los tacos se situaban angulados para dar más estabilidad y la suela jugaba con dos densidades que además podían verse claramente porque estaban coloreadas, blanco una resistencia más dura, negro la más blanda. Otra innovación fue la piel de canguro, perfecta para el fútbol debido a su delgadez y resistencia. Hoy día y a raíz de una iniciativa del Estado de California según el cual se prohíbe la venta de artículos realizados con piel de ciertos animales, la piel de canguro está dejando paso a otros materiales.
La Copa Mundial ha sufrido algunos cambios desde 1979, ampliando la talonera o ensanchando las franjas de adidas y ha tenido numerosas versiones con distintos tacos, pero ha mantenido la sencillez en el diseño que le permite seguir siendo la bota más vendida de la historia.

Kickstories: adidas Ali-Shuffle

Muhammad Ali es considerado por muchos el mejor boxeador de la historia, por algunos el mejor deportista de la historia, y por todos el mayor showman que ha dado el deporte. Nacido bajo el nombre de Cassius Clay, sus actos y dichos le han colocado como precursor de un nuevo tipo de atleta. De todos es sabido que su conversión al islam y su negativa a ir a Vietnam supusieron un freno en su carrera, pero Adi Dassler, el fundador de adidas, siempre estuvo cerca, aunque durante muchos años llevó una marca casi exclusiva de los púgiles, Everlast. El modo de acercarse a él fue sencillo: «adidas quiere hacer las mejores zapatillas para boxear y por eso necesitamos los consejos del más grande». Directo al mentón del narciso Ali.
Unos días antes de su combate con el argentino Oscar Bonavena en 1970, adidas ya tenía lista su zapatilla, realizada a mano por el mismo Adi Dassler. Ali contó que la noche anterior había estado en un club disfrutando de un espectáculo en el que las bailarinas vestían unas faldas con borlas que se movían siguiendo su danza. Muhammad Ali, que no se cansaba de repetir que bailaba sobre el ring («Floto como una mariposa, pico como una abeja») necesitaba algo parecido. Así que el emisario de Dassler en Nueva York pasó la tarde anterior al combate buscando borlas y cosiéndolas sobre el collarín de la bota blanca.
En el pesaje y posterior rueda de prensa, Ali enseñó su caracter, se negó a contestar preguntas y a cambio mostró lo que anunciaba como un nuevo arma secreta recién llegada de Alemania, las adidas Ali-Shuffle con las que derrotaría a Bonavena en el 15º asalto.

Kickstories: adidas Jabbar

En 1968 nace un equipo de baloncesto profesional en Milwaukee al que llamaron Bucks. Tras un primer año tan malo como se esperaba, eligen con el número 1 del draft a un pivot de UCLA llamado Lew Alcindor que en poco más de un año le daría su primer campeonato. Pronto cambió su nombre por Kareem Abdul Jabbar siguiendo a Khalifah Hamaas Abdul Khaalis, desertor de la Nación del Islam con extrañas ideas sobre la religión. Jabbar no era precisamente una joya publicitaria debido a su carácter introvertido y su conversión al islam, pero era habitual verle en anuncios de Pro Keds, la marca que competía con Converse en los primeros setenta en la NBA.
En 1976 la Superstar ya había colocado las tres franjas como la marca a seguir y Kareem firma por adidas. Después de llevar la versión baja de las Top Ten, se convierte en uno de los primeros jugadores en poner su nombre a un modelo. La zapatilla, muy similar a la Superstar a excepción de la puntera, se desarrolló en Francia, donde Horst Dassler (hijo del fundador) había creado una sección de adidas que le daría sus mayores éxitos. Curiosamente para los estándares actuales, Jabbar jugaba con zapatillas bajas a pesar de ser un pivot que además basaba su juego en el poste bajo.
En la lengüeta, el mismo diseño que adidas solía recrear en sus zapatillas firmadas y que años más tarde Shepard Fairey tomaría como inspiración para sus trabajos como Obey. A pesar de que el nombre de Jabbar ha quedado para siempre asociado a adidas, no fue la última marca que llevó en la NBA, donde se dejó ver con L.A. Gear que no parecía casar con su estilo de vida.

Kickstories: adidas Superstar

Aunque Adi Dassler fue el creador de adidas, la mayoría de los grandes logros de la firma vinieron de la mano de su hijo, Horst. En cuanto Horst creció en la empresa, su padre decidió mandarle a un mercado donde sus ideas revolucionarias no tendrían los problemas de aceptación que sufría en la sede central de adidas. Horst tomó adidas Francia y creó un imperio que llegó a ser mayor incluso que la firma nodriza.
Y entre sus ideas revolucionarias estuvo la Superstar. En 1969 el baloncesto estaba copado por zapatillas de lona de firmas como Converse o Pro-Keds. Adidas intentaba hacerse un hueco en Estados Unidos y lo consiguió con la primera zapatilla de baloncesto realizada en piel que otorgaban mucho más soporte en el tobillo, además de una protección extra en la puntera gracias a una pieza plástica. Otro paso adelante fue la suela de espiga, que redondeaban una zapatilla completamente innovadora.
La estrategia de implantación de adidas venía dada por la carencia de medios. Un único representante recorría el país intentando convencer a los jugadores NBA de las virtudes de la Superstar cuando lo habitual eran las Converse Chuck Taylor. Los únicos que le hicieron caso fueron los jugadores de San Diego Clippers, el peor equipo de la temporada, pero que al menos le daba la oportunidad de que otros equipos vieron lo innovador del modelo. En cuatro años sería la zapatilla de la mayoría de jugadores NBA, convirtiendo en norma las zapatillas de piel, junto a la versión de caña alta (adidas Pro Model).
En 1983 el grupo de rap Run DMC las utilizaba como uniforme imitando la imagen que se veían las cárceles; sin cordones. Y no sólo eso, también le dedicaban una canción; «my adidas», que le hizo descubrir a la marca alemana centrada en el deporte que había un mercado diferente.
Aunque ha sido habitualmente reeditada, el 35 aniversario sirvió de excusa para todo tipo de versiones coloreadas que no aportaban demasiado a uno de los modelos clásicos de la historia de las zapatillas.

Kickstories: adidas Stan Smith

Aunque el nombre actual es «Stan Smith», bien podría ser la adidas «Robert Haillet». A mediados de los 60, el tenista francés Haillet ponía su nombre en la primera zapatilla de tenis realizada en piel, con perforaciones en lugar de las habituales tiras. Haillet había colaborado en su diseño con el mismísimo Horst Dassler, el genio de las finanzas que además disfrutaba diseñando zapatillas como su padre Adi, fundador de adidas. Horst trabajaba en Francia y por eso tomó a Haillet, aunque cuando su carrera empezó a caer, un jugador norteamericano llamado Stan Smith fue el primero en usarlas. Era justo el momento en el que adidas intentaba entrar en Estados Unidos y a partir de los setenta le colocaron su nombre e imagen en la lengüeta. Los éxitos de la carrera de Stan Smith hicieron que las zapatillas se dieran a conocer entre el resto de jugadores, que la adoptaron como modelo básico.
Cuando la adidas Stan Smith abandonaron las pistas, se convirtieron en un clásico de las calles. Desde entonces, no puede hablarse de reediciones puntuales sino una producción continua en distintos colores y materiales. Pocas modelos pueden presumir de estar a la venta durante 40 años. Una de las ediciones más extrañas es la que llevó el mismo Stan Smith en Wimbledon, con suela adaptada a hierba y tres franjas en lugar de perforaciones.
Una curiosidad. La foto que decora la lengüeta fue tomada en el único momento en el que Stan Smith se afeitó el bigote, el resto de su vida la ha pasado con pelos bajo la nariz.

Kickstories: adidas Marathon Trainer

Algunas cosas se entienden mirando hacia atrás. La carrera a pie, como deporte que cualquiera puede practicar, surgió a finales de los 60 en Australia y Nueva Zelanda para luego llegar a Estados Unidos de la mano de Bill Bowerman, fundador de Nike. Adi Dassler, fundador de adidas se sorprendía por esa extraña moda de gente que salía a correr. Él siempre había estado de parte de los deportistas de elite, por lo que en principio no quiso adaptarse al tipo de zapatillas que pedía el público americano. Adidas, además, se centraba en el mercado europeo que corría por senderos y caminos, mientras en Estados Unidos era más habitual hacerlo por asfalto. Eso explica que las marcas americanas buscaran amortiguación mientras que las europeas pensaran en la estabilidad.
La Marathon Trainer apareció en 1978 justo en el lugar en el que adidas sabía hacerlo. Una zapatilla para correr por la montaña, con un arriesgado talón para disminuir los impactos a la vez que ayudaba en las bajadas y una suela diseñada tomando el clásico logo del trébol de adidas. En la mediasuela, un entramado de red mantenía la compresión.
En los últimos años se ha recuperado en plena moda montañera, con versiones en nuevos colores (como en la foto) y con caña alta.

Kickstories: adidas Top Ten

Desde la creación de adidas, su teoría se basaba en tener los mejores produtos de cada deporte (sin florituras) y unas buenas relaciones políticas. Gracias a lo segundo consiguió ser la marca de todos los paises del Este, pero aún tenía que ganar el mercado NBA, en el que la Superstar ya había sido un éxito. Adidas lo intentó con un diseño de Wolf Anderie, que luego estaría involucrado en uno de los mayores avances de la marca, el sistema Torsion. La Top Ten aparecía en versiones de caña alta y baja, muy cercana al suelo y con colores muy americanos, rojo, azul y blanco. Los 10 mejores jugadores NBA la llevarían y se anunciaban como «diseñadas por Rick Barry». La realidad es que la NBA no fue su mejor lugar, mientras en Europa se convirtió en un clásico atemporal, habitual en las canchas muchos años después. Creada en 1979, fue el modelo con el que la mayoría de los miembros de la selección española de baloncesto (entonces el contrato con adidas incluía las zapatillas) ganaron la plata en Los Angeles 84.