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Convertir un espacio olvidado en un templo del baloncesto. Eso es lo que acaba de hacer Nike con Le Quartier en París, un lugar en el que una cancha se convierte en el centro de la cultura de baloncesto en Francia. Para inaugurarlo, Kobe Bryant, que parece que lleva el camino de convertirse en un conferenciante de autoayuda, planteando la Mambamentality como método de mejora personal. Se le fue el detalle de decir que estaba en un marco incomparable.

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Primera jornada NBA. Detalles importantes, el recibimiento de Irving en Cleveland o el comportamiento de los jugadores con la lesión de Hayward…pero aquí hablamos de zapatillas así que vamos al lío.
LeBron ponía a la venta el primer color de sus LeBron XV, pero prefería llevar una edición especial con un toque social.

Irving calentó con un híbrido de sus tres signatures y jugó con una edición especial de Irving 3.

Draymond Green lo intentó con la versión de Virgil Abloh de las Hyperdunk 2017, pero terminó cambiando a una versión normal.

Nick Young recordó a Gilbert Arenas, adidas Gil 2 Zero.

Kevin Durant tenía preparadas una versión especial de KD10 para la noche inicial, pero prefirió jugar con otro color.

Nike y Jordan compartieron tecnología durante sus primeros tiempos, pero la creación de Jordan como marca a finales de los noventa marcó el inicio de una nueva etapa; como marcas distintas, Nike y Jordan tendrían distintas tecnologías o al menos modos distintos de vender la misma tecnología. Jordan 2012, XX8, XX9 usaban tecnología Zoom aunque intentaban ocultar cualquier nombre que le relacionara con Nike, además de desarrollos propios como IPS o Flightplate.

Así fue hasta la Jordan XXX1, que pretendió volver a sus inicios sin miedo a mezclar marcas y logos. Curiosamente, en el peor momento para la imagen de Nike, Jordan vuelve a colocar swooshes en sus prendas. Y no solo vuelven a compartir logotipos, también comparten tecnología.

Hyperdunk 2017 y Super.fly 2017 han sido las primeras zapatillas en compartir React, la nueva tecnología que, junto a ZoomX y Vapormax, pretende revolucionar los sistemas de amortiguación. La Vapormax ha supuesto un divertido cambio estético, el ZoomX ha triunfado en su primera aparición en Breaking2. ¿Y React?

React se presentó como una espuma ligera, resistente y reactiva, de donde se supone que viene el nombre. Podemos decir que es ligera, debemos esperar para ver si es resistente, pero está lejos de ser reactiva. No hace falta ni compararla con otras marcas, no es ni el compuesto más reactivo de Nike. Y no es algo precisamente malo, pero lo presentaron como si aquel nuevo compuesto reaccionara a la velocidad de un antidisturbio el 1-O y en realidad funciona más como un mosso.

Nike tuvo algunas dudas a la hora de incluir Lunarlon en sus zapatillas de baloncesto; React llega directamente al baloncesto como una amortiguación funcional, pero está lejos de ser una revolución. No es la primera vez que una tecnología de Nike va evolucionando mientras se lanzan nuevas versiones, pero deberíamos esperar para conocer el desarrollo.

Hablar de Hyperdunk 2017 y Super.fly 2017 como zapatillas reactivas es alentar una desilusión. Si tuviéramos que destacar un aspecto de ambas, debería ser el agarre, espectacular tanto estética como funcional. React amortigua correctamente, es cómoda desde la primera puesta y permite que la zapatilla sea ligera. Muy recomendables, pero nada revolucionarias. ¿Son necesarias las revoluciones? A veces. Otras veces solo quieres que algo funcione. Y React funciona.

La reciente presentación de las equipaciones NBA de Nike ha provocado una serie de comentarios sobre la idoneidad de ciertos diseños, pero en algunos casos se mezclan conceptos. Aprovecho para explicar el curioso sistema NBA.

En la relación marcas-equipos, hay una diferencia fundamental entre los equipos de las ligas profesionales estadounidenses y la mayoría del resto del mundo. Los equipos NBA son los propietarios de los diseños, las marcas solo fabrican y distribuyen el producto diseñado por el club. Eso implica, por ejemplo, que un equipo puede volver a vender un uniforme de los ochenta, pero sobre todo implica un control más exacto del diseño final. Las camisetas MacGregor de los Celtics de 1985 tienen el mismo diseño que las Champion de 1994, las Nike de 1998, las Reebok de 2005 o las adidas de 2010. En algunos casos las franquicias NBA incluso contrataban diseñadores externos, como fue el caso de la velocista Florence Griffith Joyner, que diseñó el uniforme de Indiana Pacers que luego vimos bajo las marcas Champion, adidas o Mitchell & Ness. Al ser propiedad de Indiana Pacers, las marcas no podían usar ese diseño para otros equipos. Aquí es donde reside la principal diferencia respecto a la mayoría de ligas del mundo, donde los diseños son propiedad de la marca y puede repetirlos en los equipos que viste.

Durante la mayor parte de su historia, la NBA ha realizado un único contrato para todos sus equipos, pero entre 1997 y 2003 se permitió que cada franquicia llegara a acuerdos puntuales con distintas marcas, por lo que el control era aun más importante para evitar uniformes idénticos (como ocurre en el deporte europeo).

En la presentación de los nuevos uniformes de la NBA con Nike, hemos visto que algunos han mantenido diseños anteriores mientras otros han aprovechado la disponibilidad de cuatro nuevos uniformes para innovar. En cualquier caso, los nuevos diseños siguen siendo propiedad de las franquicias, por lo que Nike no será la única marca en fabricarlos, también veremos camisetas en Fanatics.

Fuera de las ligas profesionales estadounidenses hay un caso curioso en el mismo sentido. La selección japonesa de fútbol utilizó durante años un único diseño que fue fabricado por tres marcas, Puma, Asics y adidas (que en ese momento además estaba fabricado por Descente). Criticar a adidas porque la camiseta era fea es muy injusto.

Las críticas a los nuevos diseños NBA, para los equipos. Las críticas por los materiales, la comercialización o la calidad de los acabados, a Nike.

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Durante el último cuarto de siglo Nike y Jordan han planteado las mayores propuestas tecnológicas del baloncesto y sorprendentemente el público las ha aceptado colocando a la marca como la más vista en las canchas con una superioridad apabullante. Nike necesita presentar novedades y sus novedades deben demostrar que sigue siendo la primera. La nueva propuesta se llama React y hasta ahora la información ha ido llegando con cuentagotas.

Ross Klein es otro de los brillantes diseñadores que llegan a las zapatillas desde la arquitectura y la tecnología, con una extraña mezcla de experiencias que van de Philips a Under Armour, de Timex a New Balance. Después de ser considerado uno de los diez diseñadores a seguir y demostrar sus posibilidades con la Kobe A.D., su primer gran trabajo para Nike Basketball ha sido la Hyperdunk 2017.

Tuve la suerte de sentarme a hablar con él sobre Hyperdunk y React, la tecnología que hace unos días nos presentaba Draymond Green. Green actuaba exactamente como un jugador de la NBA promocionando un producto, simpático, suelta un titular por aquí, un agradecimiento a la marca por allí o un chiste para reirse del youtuber de turno. Como la mayoría de los deportistas profesionales norteamericanos, domina el arte de la entrevista y te hace pasar un buen rato aunque tampoco puedes esperar un conocimiento profundo de las zapatillas. Para eso está Ross Klein.

Klein habla de React como la tecnología de amortiguación más completa de la historia de Nike. Mientras Air, Zoom y Lunarlon tienen ventajas funcionales concretas, React funciona como una espuma total, agrupa amortiguación, ligereza y longevidad. Ross Klein utiliza tres palabras clave para designar React y una de ellas es durabilidad. Sorprendente e interesante para todos aquellos que ven en la Hyperdunk la zapatilla sobre la que construir la temporada.

Una charla con Ross Klein no es un anuncio y por eso repite que su zapatilla intenta ser la más completa, no la mejor. Mis intentos por comparar Zoom-Lunarlon-React dan con un muro; No se trata de tres sistemas independientes sino de productos desarrollados dentro de un total, los conocimientos de un parte son asimilados por el resto y Nike lleva 40 años desarrollando sistemas de amortiguación.
La nueva Hyperdunk se asocia a la imagen de Draymond Green, él ha sido uno más de los cientos de probadores de la Hyperdunk 2017. Desde sus comienzos en 2008, la saga Hyperdunk ha querido convertirse en la signature del baloncesto, no de un jugador. Una línea que han usado Paul George, Kyrie Irving, Kobe Bryant, LeBron James o Anthony Davis (por nombrar jugadores que tienen su propia signature).

¿Un diseño útil para todas las posiciones? La era de una zapatilla para cada posición terminó hace mucho. Un jugador busca sentirse confortable, rápido o seguro, no importa el puesto que ocupe en la cancha. Que tantos jugadores distintos probaran una zapatilla consigue darle un sentido más global a la Hyperdunk con lo que las prioridades se abren hasta límites no aceptados en una zapatilla diseñada en exclusiva para un jugador. Más probadores, más inputs, más información que conlleva una mayor amplitud de foco. El agarre, por ejemplo, no debía ser adecuado solo en las perfectas condiciones de una cancha NBA sino en cualquier superficie por lo que se trabajó con mapas de presión que no sé si funcionan, pero al menos han dado como resultado un video espectacular (e incomprensible a primera vista).

La gran innovación es la espuma React y sobre ella se construyen dos versiones, que aparecerán en tres alturas. La Hyperdunk 2017 pone el énfasis en la velocidad y la transpiración, mientras que la versión Flyknit intenta sacarle todo el partido al React centrándose en el rendimiento. Mientras el Flyknit ha sido plenamente aceptado en otros deportes, el baloncesto aun era reticente, por lo que el entramado de la nueva Hyperdunk está adaptado a las exigencias de los probadores con distintos filamentos.

En los últimos meses Nike ha planteado tres nuevos sistemas de amortiguación; VaporMax, ZoomX y React. Este último es definitivamente el menos espectacular visualmente y precisamente por eso parece el más real. Ross Klein y Ernest Kim han evitado responder las preguntas sobre el recorrido de React, pero es obvio que irá más allá de Hyperdunk 2017 y Jordan Super.Fly 2017, la otra zapatilla que estrena el sistema de amortiguación.

Como una zapatilla de otra época, no hay historias ni inspiraciones contadas desde el primer minuto, no hay intención de convertirse en el nuevo objeto de culto, solo rendimiento. Y como todo el mundo sabe, eso es justo lo que necesitan unas zapatillas para convertirse en objeto de culto.

En 1992 leí mi primer libro sobre zapatillas, un libro que casi no hablaba de zapatillas que compré en El Corte Inglés por lo que ahora serían 1.80 euros. En la versión española se llamaba Nike y presentaba a la marca de tal manera que 25 años después sigo pensando que Nike es eso, una panda de locos. La mitad de las historias que se repiten una y otra vez en webs sobre zapatillas están extraídas de ahí como si fuera la biblia. Y no lo es. En el libro muestran a Rob Strasser y Peter Moore como verdaderos creadores de Nike y puede que sea cierto. Pero curiosamente, el libro está escrito por J.B. Strasser y Laurie Becklund esposa y cuñada de Rob Strasser.

Durante muchos años fue el único libro del que podía aprender cosas relacionadas con las zapatillas. El resto venía de revistas, catálogos y charlas con los empleados de las tiendas de deporte. Algunos me prestaban revistas profesionales sobre comercio deportivo y algunas veces directamente las robaba (es curioso que lo único que he robado de una tienda de zapatillas fueran revistas). El Zoco de Gigantes y las pruebas de producto de Corricolari eran otros dos contactos reales con la información.

En 1998 y no sé muy bien cómo, consigo un libro del que no llegué a saber ni el nombre. En el lomo pone “The Sneaker Book”, aunque en otros lugares aparece como “Size isn´t everything”. Una marcianada en la que escribía Frazer Cooke, Charlie (De Charlie´s Pages), Fab Five Freddie y en el que podías encontrar un artículo sobre gente que se masturbaba con zapatillas, la entrevista más corta del mundo (al presidente de Quiksilver; ¿Quiksilver hace zapatillas? No ¿Estáis pensando en ello? No, pero como decía James Bond, nunca digas nunca”), fotos de Cholos con Cortez y palabras de Matthew Kassovitz (no vi El Odio hasta después de leerle), Michael Franti, Henry Rollins, Neneh Cherry, Mushroom de Massive Attack o Cypress Hill. Aquello no iba sobre zapatillas ni sobre empresas.

Dos libros muy distintos que hablaban de todo lo que rodeaba a las zapatillas. Unos años después llegaban Out Of Nowhere de Geoff Hollister, Trainers de Neal Head, Where´d you get those de Bobbito, Sneakerfreaker The Book, Sneakers The Complete Collector´s Guide, Hermanos de Sangre y dos trabajos publicados por o con el beneplácito de Nike, Sole Provider y Driven From Within. Hasta 2010 los libros sobre zapatillas que se publicaban eran rarezas en inglés.

Llega la explosión de las zapatillas y el humo llega a los libros. En los últimos años se han publicado libros muy prescindibles como Zapatillas con arte, SlamKicks (Basketball Sneakers That Changed The Game), Calzado Deportivo, adidas, Marcas de la A a la Z, Sneakers The Complete Limited Edition Guide, Custom Kicks y posiblemente los dos peores, The Encyclopedia of Air Jordans y 1000 Sneakers, dos compendios de tópicos y datos sin información real.

En este tiempo la propia Nike ha publicado Le Silver, Genealogy of Innovation y ha colaborado en Shoe Dog, la biografía de su fundador Phil Knight. Otro libro interesante, La Revolución Puma, cuenta con la aprobación de la marca del felino, Vans publicó su propio libro para celebrar el aniversario y Gary Warnett pasó con nota el encargo de Asics con An Evolution. Exceptuando algún imprescindible (Los hombres que hicieron la historia de las marcas deportivas de Eugenio Palopoli, Out Of The Box, Nike Chronicle) la mayoría de libros independientes se conforman con repetir la misma historia una y otra vez. Los más interesantes son los publicados directamente por las marcas.

Tal y como ha ocurrido con el propio mundo de las zapatillas, los libros sobre zapatillas han bajado en calidad a la vez que se popularizaban y acabamos llegando al mismo punto en el que estábamos en los noventa. Antes el problema era encontrar libros, ahora el problema es encontrar un libro interesante en la montaña de publicaciones sin sentido.

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Hace unos meses Mark Parker anunciaba tres nuevos sistemas de amortiguación que serían presentados en el siguiente semestre. El último gran cambio había ocurrido en 2008 y desde entonces todo el mundo hablaba de la amortiguación de la competencia. Históricamente adidas se ha centrado en la estabilidad y de hecho el Boost lo desarrolló una empresa externa (BASF). Entrar en la batalla de la amortiguación era aceptar su derrota teórica, pero con Boost consiguieron saltarse todas sus reticencias. "Ah, vale, teníais razón pero nosotros nos llevamos el dinero".

El ataque de Nike llega en tres fases. La primera, VaporMax, es la más espectacular y la que menos mira al deporte. La ZoomX llegó justo desde el otro lado, en los pies de los que rozan las dos horas en maratón. React va por la calle del medio, no necesitas ser el maratoniano más rápido de la historia pero tampoco te exigen hacerte un selfi.

El nombre React le emparenta con la última época brillante de una marca hermana de Nike. En solo cinco años la imagen de Converse había envejecido hasta convertirse en una antigua gloria poco atractiva para un consumidor que veía a Magic y Bird como dinosaurios. El 3 de septiembre de 1991 Converse registraba React como marca comercial para su nuevo sistema de amortiguación que llegó a las tiendas unos meses más tarde. Durante algunos años vimos aquel React en las zapatillas de Kevin Johnson o Larry Johnson y todo el mundo quería reventar sus zapatillas para saber qué era aquella sustancia amarillenta. Fue el canto del cisne de Converse en el baloncesto, la última gran tecnología antes de darse por vencido. Como el malo de una película de terror, volvió a intentarlo un par de veces antes de que mamá Nike le apartara por completo del baloncesto.

Aquél React murió. El nuevo de Nike llega sin relación conocida con su antecesor, como un innovador compuesto que promete ligereza y durabilidad. La espuma se coloca siguiendo patrones de presión que facilitan mayor tracción donde más se necesita. Tal y como ocurrió con el Air a principios de los 80, las ventajas funcionales del React no se aprecian a primera vista, para disfrutar la durabilidad de una zapatilla deben pasar varios meses y decir que una zapatilla es más ligera es como asegurar que un detergente lava más blanco. Puede que sea real pero hay que demostrarlo. Precisamente nos atrae ese bajo perfil estético del React, ese desinterés por ser el chico mas cool del barrio. Por ahora lo vemos en dos zapatillas,  Jordan Super.Fly 2017 e Hyperdunk 2017 (la saga Hyperdunk ha tenido una relación de amor y odio con otro sistema de amortiguación de Nike, el Lunarlon). El video de presentación de Nike React es tan estético como misterioso.

Un avance de Mark Parker en marzo, una primera aparición de Draymond Green en junio y un lanzamiento que se prepara para agosto. Nike controla los plazos y la información para ponernos los dientes largos.

 

Mientras Nike desarrollaba su segunda zapatilla con aire encapsulado, el nombre del proyecto era Curved Air Racer. Un nombre justificado por su horma curva, diseñada para los corredores más rápidos. Pero esa zapatilla acabó llegando a las tiendas con otro nombre, Mariah.
Nike prometía un 2% de mejora del rendimiento, en lo que parece la primera de un largo historia de promesas porcentuales que han llegado hasta el proyecto Breaking2. Ese 2% funcionaba como una corriente de viento a favor y aquella Mariah de 1981 fue reeditándose en distintas versiones hasta hoy.

Pocos meses antes del lanzamiento de la primera Mariah había muerto George Rippey Stewart, autor de Storm, un libro que repasa 12 días de una tormenta llamada Maria que popularizó el sistema de dar nombre a los ciclones. Para mucha gente aquella tormenta llamada Maria fue la primera con nombre, a pesar de tratarse de fenómeno literario.
Storm sirvió como inspiración para la canción They Call The Wind Maria, un clásico que aparece en el musical Paint Your Wagon y en la posterior versión en pantalla grande, aunque allí se vio ensombrecida por otro clásico, Wand´ring Star de Lee Marvin

Aunque el título habla de Maria, en la canción lo pronuncian Mariah y “el viento llamado Mariah” pasó a ser un concepto usado por todos. Un victorioso caballo de carreras acabó utilizando ese nombre en los noventa y Mariah Carey fue bautizada con el nombre de la canción favorita de sus padres.

Mariah, nombre de viento que nunca existió, provocadora de un cambio de nombres en meteorología, canción clásica, caballo de carrera y por supuesto, zapatillas.

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Nota de prensa oficial de Nike para anunciar su nueva ofensiva dirigida hacia el consumidor. En realidad, lo que hace es vestir con nuevas palabras aquello que anunciaba Mark Parker a los accionistas hace unas semanas: Nike debía obsesionarse con satisfacer el cliente lo más rápidamente posible, por lo que lanzaba una triple ofensiva; innovación, velocidad y conexión con el consumidor. Aquí viene la frase poderosa: para dar al consumidor mas elecciones de productos que le gustan, Nike edita para amplificar, reduciendo sus estilos un 25% y ofreciendo una selección mayor de producto clave.

Cuando dice Producto Clave, Nike y yo no entendemos lo mismo. El producto clave es el que vende, no el que innova. Lo que anuncia Nike es lo que lleva haciendo las últimas temporadas, ofrecer mil estilos nuevos de Air Max y Huarache.

Esta no es una idea nueva y ni siquiera es una idea de Nike. La planteó Steve Jobs a Mark Parker en un encuentro poco antes de que se convirtiera en CEO de Nike en 2006. Allí le dijo que Nike hacía producto muy bueno, pero también hacía producto de mierda (bueno, crappy stuff no es exactamente de mierda, pero puede valer). Según la opinión de Jobs, Nike debía EDITAR, justo la palabra utilizada por Nike en su nota de prensa. En 1998 solo había 10 productos con el logotipo de la manzana, cuando poco antes llegó a haber 380 (datos de Forbes). Según el propio Jobs, innovación es decir NO a 1000 nuevas ideas (si vemos que Nike anuncia React como su próxima gran innovación, parece que en este asunto no ha seguido los consejos de Jobs). Pero hay más, Tim Cook, CEO de Apple propuesto por Jobs es también miembro de la junta directiva de Nike.

Ideas que funcionaron en Apple en 1998, que Jobs contó en 2006 y Nike intenta implantar en 2017. No es precisamente innovación y tampoco es innovación lo que busca el consumidor medio. La Apple actual no es ningún ejemplo.

Nike se apoyará en una nueva estructura que pretende acelerar procesos, que como efectos secundarios evitará que puedan compararse datos y dejará en la calle al 2% de los empleados de Nike. La primera reacción de los mercados no ha sido precisamente buena, habrá que esperar para conocer la respuesta del consumidor.

En el actual panorama de las zapatillas, lo que de verdad echo de menos es su relación con el deporte. Más deportistas y menos cantantes. El problema, según dicen, es que el producto deportivo es demasiado técnico, una expresión que no termino de comprender. ¿No era una Air Force 1 un producto demasiado técnico para la época? ¿No lo eran las Air Jordan? ¿Air Max? Llegado un momento, se marcó una línea que separaba las zapatillas de las zapatillas deportivas.

Así llegó el fin. Sin la necesidad de crear un producto técnico, cualquier marca podía lanzarse a hacer zapatillas. Por eso me alegra tanto ver lo que presenta NikeLab; una versión "utilitaria" de la ya mítica Zoom Fly, zapatilla derivada de la 4% del #Breaking2.

El punto de partida no es exactamente las zapatillas de Kipchoge sino los primeros prototipos. Al más puro estilo Fragment/Tom Sachs, los datos de esos prototipos sirven para ilustrar la zapatilla, Agosto 2015 por la fecha, ALTRNT MAT V2 se refiere a que se trata de la segunda versión de este material translúcido, STRETCH WVN por el material, EMB por los detalles bordados, INNV CNCPT por innovation concept y DSGN V7.2 explica que es la séptima repetición y la segunda dirección del material.

Estará a la venta en unas pocas tiendas con cuentas NikeLab a partir del 8 de junio y se plantea como una opción para darle la vuelta al yacente mundo de las zapatillas.