¿Vuelve Nike a la rebeldía?

En los últimas días Nike ha sido protagonista de varias noticias. Cuando hablo de noticias no me refiero al último gran lanzamiento cuya nota de prensa acaba replicada a la perfección en todos los medios "de tendencias". Esos son los grandes temas para gente como tú y como yo, pero en cuanto pones un pie en la calle te das cuenta de que a nadie le importa que Supreme intente recuperar unas zapatillas de fútbol callejero. Una noticia tampoco es eso de lo que se habla en twitter.

Las noticias de verdad aparecen en los periódicos, en la prensa generalista e incluso en televisión. Nike ha copado la sección de deportes con una innovación (el chaleco que está usando Rafa Nadal) y una polémica (la de Colin Kaepernick). Las dos bases de la comunicación de Nike en sus primeras décadas, olvidadas en los últimos años en beneficio de un intento de llegar a todo el mundo.

"Si no molesto a nadie, todo el mundo me querrá"

Pero la historia de Nike está llena de bocazas y metepatas. El primer deportista en fichar por la marca fue Ilie Nastase, un polémico tenista que fue borrado de los libros de historia de Nike después de abandonar la marca en beneficio de un alemanes con franjas. La estela de Nastase la siguió McEnroe y más tarde Andre Agassi, todo un revolucionario aunque se tratara solo un asunto estético. El ejemplo de conducta atlética es Steve Prefontaine, un tipo que batalló contra las autoridades atléticas. En el baloncesto se hizo con Darryl Dawkins en los setenta, Charles Barkley en los ochenta y Dennis Rodman en los noventa. El fútbol era el deporte de Cantona y Jorge Campos. Podemos remontarnos en ese espíritu metepatas hasta el principio de la propia marca recuperando una felicitación enviada a Bill Bowerman, que estaba lejos de ser amistosa.

La imagen de Nike era la definición de "maverick" y conseguía que siguiéramos creyéndolo incluso siendo la número uno. ¿Era cuestión de imagen? Seguro, pero esa actitud estaba tan enraizada en su historia que incluso la rebeldía estética terminaba siendo real.

¿Supondrá el apoyo a Kaepernick una caída en ventas? El target del comprador de Nike no es alguien que apoye a Trump. Aunque el target no coincide exactamente con los compradores, la mayoría de los que se han retratado en redes sociales quemando sus Nikes no habían comprado zapatillas de la marca en los últimos años. Puede que muchos compraran Nike Monarch, pero la comunicación de Nike no se dirigía a ellos.

LeBron James de Nike y la estrella de Under Armour, Stephen Curry se negaron a visitar la Casa Blanca mientras estuviera allí Donald Trump. El principal nombre de Puma, Jay Z también se ha mostrado públicamente su postura contraria al señor rubio.

El hombre blanco que quiere quemar sus Nike posiblemente lleva Skechers o New Balance (Made in USA).

¿Apoyar a Kaepernick es un suicidio? En realidad Nike siempre le ha apoyado. Lo hacía cuando jugaba y mantuvo su contrato activo en su etapa de agente libre, aunque no lo usara en sus campañas. La camiseta de Kaepernick seguía entre las 20 más vendidas un año después de su último partido así que no puede hablarse de una apuesta puramente política. Es cierto que después del anuncio las acciones de Nike han caído un 3%, pero no deja de ser una caída relativamente normal (en el gráfico, las acciones de Nike en 2018).

En el siglo XXI la bestia se durmió y dejó de ser la rebelde. De ser el azote del Comité Olímpico Internacional a solucionar el mayor problema de patrocinio olímpico. De diseñar uniformes de fútbol que rozaban la legalidad a vestir a los árbitros. De anuncios en los que sonaban The Stooges a crear unas zapatillas para Kevin Hart.

Para llegar a todos Nike escondió los colmillos y probó con una sonrisa. Ganó, sobre todo, entre los que no distinguen entre uno y otro.

En la última semana Nike se ha puesto de lado de Serena WIlliams frente al presidente de la federación francesa de tenis, ha lanzado una campaña espectacular para activar el deporte femenino en México...y se ha colocado en el centro del huracán junto a Colin Kaepernick.

¿Es esta la vuelta de Nike a la rebeldía?