Kickstories


El fundador de adidas, Adi Dassler había muerto en 1978 y con él, un modo de vender zapatillas. Sí, zapatillas, porque para Adi Dassler, todo lo que necesitabas para hacer deporte eran unas buenas zapatillas con tres franjas. La ropa era algo accesorio. La moda era algo superfluo.
En los ochenta, adidas era una compañía con ganas de renovarse. Lo intentó con la moda y viendo el resultado 30 años después, parece que acertaron.
Una de sus primeros intentos fue la adicolor, una zapatilla que facilitaba algo que surgió en las canchas de Harlem. Como cuenta Bobbito García en "Where´d You Get Those?" todos querían tener un modelo exclusivo y era habitual decorar las zapatilla propias con rotuladores. Adidas intentó hacerlo posible para todos con la adicolor, una zapatilla completamente blanca que venía acompañada por un paquete de rotuladores (casi tan interesantes como la zapatilla misma). En cuanto al diseño, destacar la ojetera plástica "ghilly".
Como suele ocurrir en estos casos, los potenciales clientes la rechazaron, mientras seguían pintando las franjas de Campus y Superstar. Tampoco eran unas zapatillas pensadas para el rendimiento deportivo, por lo que quedaron como una curiosidad del momento.

El concepto Adicolor volvió en el siglo 21, cuando un puñado de artistas fueron elegidos para customizar la reedición. Peter Saville (el diseñador gráfico unido a Joy Division) tuvo una de las ideas más simples y atrevidas. Cuando adidas le envió un briefing de un folio explicando qué quería, él pensó que "lo más adicolor" que podía hacer era colocar esas palabras en los cordones, manteniendo el resto en blanco.


Aunque la más deseada sigue siendo la de Jeremy Scott tomando diseños de Keith Haring. No solo tuvo una edición en nuevos materiales llamada "adicolor H" (en la foto principal), también tuvo versiones low para la rana Gustavo y más tarde ampliada a otros modelos de adidas.



En 1972 Bill Bowerman era el entrenador de la selección estadounidense que debía competir en los Juegos Olímpicos de 1972 y era lógico que uno de los elegidos fuera su pupilo Steve Prefontaine, una joven estrella del momento a quien nadie creyó cuando hablaba de conseguir el oro. Y de hecho, era más un deseo que una realidad, porque debía competir contra Lasse Virén. La actitud valiente de Prefontaine en la final del 5000 le llevó a convertirse en un ejemplo para miles de corredores, aunque se quedó en un cuarto puesto que él vivió como una tragedia.
A su vuelta a Oregón, su entrenador Bowerman le tenía preparada una sorpresa, había creado una marca de zapatillas llamada Nike. Prefontaine había pasado su peor momento al pasar de ser un ídolo en Estados Unidos a quedarse sin medalla en Munich. El modo de decirle que tenía cuatro años por delante para entrenar era creando para él unas zapatillas de su nueva marca. El nombre era la clave: PreMontreal. No era las zapatillas "para antes de Montreal" sino las zapatillas de Pre para Montreal. Munich estaba olvidado, era el momento de entrenar para Montreal.

Lo habitual era que la puntera tuviera una pieza para proteger los dedos, pero la costura provocaba heridas a Pre. La PreMontreal era la primera zapatilla con una puntera de una sola pieza, algo que se convirtió en la norma.
Prefontaine tenía una zancada muy poderosa y un pie muy ancho, así que a los lados tenía unas pequeñas piezas para proteger. En el talón, una pieza de goma permitía caminar con comodidad antes de comenzar la carrera. En su afán por eliminar peso, algunas pruebas tenían un swoosh que consistía en una cinta pegada. No contaban con la velocidad de Pre, que dejaba pronto las cintas adhesivas en el suelo.
Bowerman intentó usar todos los consejos de Pre, aunque ni él mismo confiaba en algunos, como los clavos colocados justo en la puntera y que no eran útiles en carrera.
Aprovechando la moda retro running, Nike tomó la parte superior bicolor de la PreMontreal y le colocó una media suela más adecuada para el uso casual y también creó una versión tecnológicamente avanzada con espuma LunarLon.

Las PreMontreal no llegaron a los Juegos Olímpicos de 1976, Steve Prefontaine moriría unos meses antes en un accidente de coche.
En una ocasión, hablando sobre las PreMontreal, le preguntaron a Bill Bowerman si pensaba que Prefontaine hubiera sido un buen consejero para hacer zapatillas. La suya fue la respuesta de alguien que le conoció bien "tenía demasiado fuego dentro, tenía demasiada cosas que decir. Después de todo ¿has visto alguien interesante que se dedique a hacer zapatillas?". Si, Bill, conocemos a alguien.

Durante muchos años, Nike no tenía claro qué hacer con Jordan como marca. Lo que comenzó siendo solo un nombre en una zapatilla, se convirtió pronto en algo más. Fue el intento de Rob Strasser y Peter Moore de convertirlo en una submarca, querián crear ellos mismos una marca fuera de Nike. Pero Michael se quedó con Nike y juntos formaron Jordan bajo el paraguas de Nike inc. En sus comienzos era solo una zapatilla, pero la colección se fue ampliando hasta dejar la Air Jordan en uno más de los artículos en catálogo. Y no se puede decir que fuera el más importante. Con la primera retirada de Jordan ya comenzaron las dudas, pero a partir de la Air Jordan XVIII se veía que la Air Jordan había perdido su lugar.
Desde la misma marca lo anunciaron con suficiente antelación, la Air Jordan XX3 sería la última de las zapatillas numeradas. No decían toda la verdad, porque seguiría habiendo Air Jordan, pero esta vez acompañadas del año. La marca parecía centrarse en otros modelos de juego y retro.

Para la AJ XX3 volvió Tinker Hatfield que se sirvió de las ideas de Mark Parker, un compañero de Tinker en sus primeros años como diseñador que se había convertido en CEO (Director Ejecutivo) de Nike. Parker giró a la marca hacia el desarrollo sostenible y las Air Jordan siguieron ese camino. Nike trabajaba en una línea llamada Considered que intentaba llevar el desarrollo sostenible al máximo como el resto de la compañía llevaba el rendimiento deportivo. Principalmente, se basaba en el uso de elementos físicos sobre los químicos, que producen un gasto extra en plásticos. La Air Jordan XX3 no podía olvidar que era una zapatilla de rendimiento y esa era su prioridad. Tinker se basó en el modo de fabricar de los indios nativos americanos. La AJ XX3 era un gran panel sobre el que dibujar con costuras. En aquél momento fue la zapatilla de baloncesto "más ecológica" y abrió el camino para que Nike primero y otras marcas luego, intentaran unir el rendimiento con lo sostenible. También era la zapatilla que más tiempo requería para su fabricación, por el cosido a mano.
Los pilares IPS eran menos visibles y la media suela tenía zoom air y una placa de fibra de carbono, convirtiéndola en la más cercana al suelo de todas las Air Jordan. En la suela exterior, el patrón estaba formado por la huella dactilar de Michael Jordan, que también aparecía en la parte interior de la lengüeta. En la parte exterior, dos logos distintos, el Jumpman en la zapatilla izquierda, y un "23" en la derecha. Para evitar problemas, la huella dactilar de Michael fue levemente retocada, así que olvídate de entrar en su mansión privada colocando las zapatillas sobre el detector de huellas.

A pesar de la plantilla de doble densidad y del forro acolchado, la AJ XX3 fue muy criticada por la placa en TPU que rodeaba el pie y que debía tener una función estabilizadora. Para muchos, esta placa era tan rígida que no permitía mover el pie con naturalidad. Esa placa venía de una de sus fuentes de inspiración, la Jordan XIV. Para la otra base de inspiración tendríamos que ir hasta Barcelona, porque en algunas líneas recuerdan a Gaudí (podemos escuchar al propio Tinker explicarlo en el video). A pesar de que hablaban de un modelo ligero, con 425 gramos está muy lejos de lo que hoy consideramos una zapatilla ligera.

Jordan ya hacía uso de las ediciones limitadas y puso a la venta la Air Jordan xx3 Titanium, 23 pares en cada una de las 23 tiendas elegidas en Estados Unidos y otras 23 para el resto del mundo, a 230$, aunque algunos pares llegaron a 2000$ en eBay.

En la cancha no fueron muchos los que la llevaron. Chris Paul y Carmelo Anthony la usaron en medio All Star, Ray Allen llevó la versión Titanium y Joe Johnson y Rip Hamilton versiones especiales. Mike Bibby utilizó varios colores de la versión low. Tinker Hatfield mostró una versión única con una "H" en los paneles laterales.

Debía ser "la última de las Air Jordan", aunque el romanticismo del número 23 se olvidó pronto, cuando llegó la Air Jordan 2009, un cambio de nombre para mantener la misma idea.

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Las inspiraciones en la línea de las Air Jordan comenzaban a repetirse. Después de la V y la XV, la XX2 D´Wayne Edwards volvía a los aviones, y tocaba el F22 Raptor, como si el nombre fuera todo lo necesario para inspirar. Lo más visible es el camuflaje que estaba directamente inspirado en él. Siguiendo el estilo aéreo, la costura se basaba en las líneas del radar.

Repetíamos con el IPS y el sistema de amortiguación intercambiable, que esta vez era visible desde fuera, como es visible un piloto en la cabina del F22. Los dos pods eran Air y Zoom doble, por lo que podías elegir entre dos tipos de amortiguación bien distintos. Un hueco permitía que cualquiera pudiera ver la amortiguación que habías elegido. Por primera vez en algún tiempo, no había placa de fibra de carbono en la media suela sino una placa de uretano con un baño de titanio, algo que se hacía por primera vez en una zapatilla de baloncesto. El titanio, además, aparecía en los remates de los cordones. Otro clásico era el lace lock, la pieza que mantenía los cordones en su lugar y que vimos en algunas Jordan desde la V. (Foto de unds´ed)

En el corte superior, piel para la versión blanca y suede para la negra. Las primeras versiones tenían un velcro intercambiable que no gustó a Michael, por lo que se eliminó del resultado final. Como solía hacerse con zapatillas anteriores, hubo una versión extra, esta vez llamada PE, en la que podía verse parte de ese velcro. Otra novedad del corte superior fue el patrón de camuflaje reflectan en 3M, inspirado en dibujo del F22 y que apareció también en la línea textil para intentar convertirse en "un nuevo elephant print". La costura en "Z" imitaba la gráfica de un radar.
La suela exterior, traslúcida, dejaba ver el brillo del titanio que bañaba la placa. El revestimiento de titanio fue la mayor innovación a nivel visual, pero el detalle más empollón venía dado por el número atómico del titanio: 22.
Tuvo versión 5/8 (algo más alta que una low al uso) con puntera en patent leather y versiones especiales para ciudades y un paco Alpha-Omega que le relacionaba con la primera Jordan. Quizás la más extraña de todas las versión fue la que imitaba un balón de baloncesto" que Ray Allen llevó en el All Star.

Mientras la marca Jordan había ido creciendo incluso sin Michael sobre la cancha, su modelo icónico, las Air Jordan, iban hundiéndose. No solo los diseños dejaban de ser impactantes, la importancia de esta zapatilla dentro de la marca se había diluido en favor de otros modelos y reediciones retro.
Para la Air Jordan XX volvió Tinker Hatfield. Incluso volvió Spike Lee para sus anuncios. Era la celebración de un aniversario y la esperanza de que todo volviera a su cauce.
Fue D´Wayne Edwards el encargado del diseño de la Air Jordan XX1. Volvía la inspiración de un coche, el Bentley Continental GT, al que imita a en los paneles laterales. La simplicidad de las líneas habitual de las Jordan fue llevada hasta el extremo. Aunque el diseño fue muy criticado, no hay duda de la calidad de los materiales utilizados; suede italiano y piel. En la media suela Jordan intentaba mantener una seña de identidad, el IPS (Independent Podular Suspensión) que ya usó en la XX. Y aquí entraba una idea que también ha mantenido Jordan y más tarde Kobe, la personalización del sistema de amortiguación, ya que podías elegir el Pod situado en el talón, Air o Zoom. Además, la fibra de carbono intentaba mantener las prestaciones que ya sentimos en la AJ XI.

La XX1 debía ser la celebración del lujo, sin embargo el rendimiento en cancha no era el deseado. Había detalles curiosos, como la leyenda tras la lengüeta que solo podía leerse con luz negra. Pero el resultado final no fue del agrado de la mayoría, hasta llegar a convertirse en una de las Jordan menos deseadas.
Solo cinco colores se pusieron a la venta de la versión high, con dos más de la versión low. También tuvo una versión "intermedia", a la venta unos meses después de la oficial. Llamada Air Jordan XX1 PE, la principal diferencia era la pieza que cubría los cordones, al estilo de la época.
Pocos jugadores la llevaron en las pistas, aunque Ray Allen la llevó en varias personalizaciones únicas, como una XX1 en suede amarillo o la versión roja del All Star.

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En 2005 las Air Jordan cumplían 20 años en uno de sus peores momentos. Habían tenido tiempo para preparar la retirada de Michael Jordan, pero no habían sabido dar el paso definitivo. Habían sabido crear un marca alrededor de Michael, habían fichado estrellas de distintos deportes, pero las últimas Air Jordan habían pasado sin pena ni gloria. El aniversario debía llegar con algo grande y nada mejor que Tinker Hatfield para hacerlo.

La Air Jordan XX estrenaba nueva tecnología, IPS (Independent Podular Suspension). En algunos de sus diseños anteriores, Tinker había dibujado en la suela unas protuberancias circulares que recordaban al concepto Feet You Wear de adidas. En esta ocasión eran 20 pos, 10 en cada zapatilla, por lo que le alejaba mucho de su primera idea. Sin embargo, encajaba perfectamente en la celebración de los 20 años de Air Jordan. Este sistema de amortiguación se ha mantenido en las saga de Jordans para Chris Paul. En uno de esos detalles que esperamos de unas Jordan, cada uno de los 20 pods estaba decorado con la imagen de una Air Jordan.

La puntera estaba claramente inspirada por la pasión de Michael, el motociclismo. El equipo de Superbikes de Jordan, además, tomó prestado algunos elementos del diseño de la Air Jordan XX para sus motos, en un extraño caso de cruce de inspiraciones.

Otra de las constantes de Hatfield en los últimos tiempos es la posibilidad de personalización. En este caso, lo hacía en el tobillo, donde un collar podía engancharse a la lengüeta para dar un ajuste de zapatilla high o dejarlo libre para convertirla en una low. A pesar de ser "convertible" oficialmente era la versión "high" ya que sin ese ajuste el collarín carecía de sentido. Los cordones estaban escondidos tras un gigantesco velcro que le acercaba mucho a las motos. Sobre él, Mark Smith ponía a prueba una de sus creaciones. Aunque trabajaba mano a mano con Hatfield desde la Air Jordan X (la suela es obra suya) fue con la XX cuando se dio a conocer la importancia de su trabajo. Grabado en láser, una serie de logotipos repasaban la historia de Jordan, su familia, entrenadores y momentos más brillantes. Mark Smith y Tinker Hatfield lo habían visto en las trompetas que David Monette había creado para Wynton Marsalis. Para cerrar el círculo de referencias, Spike Lee utilizaría a Wynton en "When the leves broke", mientras que su hermano Branford apareció en "School Daze" y "Mo´Better Blues").

Entre los símbolos que decoraban la zapatilla, aparecían:

Un Chevrolet Monte Carlo de 1976, con la silueta de Michael sentado detrás.
Una caja de herramientas en homenaje a su padre.
La leyenda "44DT" por el ídolo de Jordan, el "Tar Heel" David Thompson. Un fantástico anotador y matador que tuvo su propia marca años antes que Jordan.
Un logotipo formado por las cifras 97 y 38 a los lados de una cara, recordando el llamado "Flu Game", el partido de 1997 en el que Jordan llegó a los 38 puntos con fiebre.
Una caja con "AJ 3", por aquella zapatilla mítica.
Las iniciales "TH" por Tinker Hatfield.
Una mano con seis dedos, por los seis anillos.
Un anillo rodeando un "6".
Spike Lee en el papel de Mars Blackmon.
Un silbato formado por las letras "CH", por "Coach Herring", el entrenador que rechazó a Michael en el instituto.
Una pantera negra. Su apodo en el instituto que inspiró, aún sin saberlo, las Jordan XIII.
Además, siluetas de cada una de las Air Jordan anteriores, partes de ellas (como la concha de la XIV) o cifras relacionadas con Michael como el 45, dorsal de su vuelta, "55" por los puntos que anotó en New York o sus 5 MVP.
Y en ese homenaje incluso aparecía el swoosh, el logotipo de Nike que no aparecía en una Jordan desde la separación de ambas marcas.

Estos gráficos aparecían en la campaña publicitaria, sobre la piel de Michael Jordan.
Ray Allen o Carmelo Anthony tuvieron personalizaciones, aunque solo salieron a la venta tres colores y tres más en versiones regionales. Hubo una versión low que, como en las Jordan más cercanas, pasó sin pena ni gloria, pero que mantenía las características técnicas de la versión high.

En 2004 Michael Jordan ya había abandonado su sueño de volver a ganar un anillo como jugador y compaginaba su labor en las oficinas de los Wizard con su propio equipo de motociclismo que competía en Superbikes.
La Jordan XIX utilizó por primera vez en las zapatillas deportivas (y yo diría que por última) un material llamado Tech-Flex en el corte superior que le daba un aspecto muy peculiar a la vez que funcionaba como soporte. Otro de los aspectos clásicos fue añadir Zoom Air, una placa de fibra de carbono y la puntera en patent leather.
Tate Kuerbis encabezó el equipo de diseño de las AJ XIX, una de las Jordan con una de las inspiraciones menos acertadas. La "mamba negra" es una serpiente letal que luego se usó como apodo para Kobe Bryant, pero era muy poco adecuada para Michael Jordan, que tiene fobia a las serpientes. Eso deja claro que Michael no estuvo demasiado involucrado en el desarrollo de las AJ XIX. Incluso los anuncios estaban protagonizados por serpientes, a lo que Michael se negó por completo. Ya vimos que fue capaz de parar la producción de la Jordan X porque no le gustaba una pieza, así que no tenía problemas a la hora de desechar una campaña publicitaria.

Recordando las AJX, tuvieron una versión "Este" y otra "Oeste" que solo estaban disponibles en unas zonas geográficas. Desde la AJ XVI, Jordan esperaba unos meses antes de lanzar una nueva versión que en esta ocasión se llamaba Air Jordan XIX SE, mucho más sencilla y sin la pieza en Tech Flex que cubría los cordones. También tuvo una versión low.

Como curiosidad, ya estábamos inmersos en plena era de internet y la primera vez que se vieron estas zapatillas fue en una aparición de Gentry Humphrey, algo así como el General Manager de Jordan Brand.
En la NBA coincidió con la llegada al equipo Jordan de Jason Kidd y Gary Payton (que tuvo versiones especiales para Celtics y Lakers), además de los habituales de la marca Michael Finley, Mike Bibby, Ray Allen y el recién estrenado Carmelo Anthony.



Para el diseño de las Jordan XVIII se contó con Tate Kuerbis, que después de un par de Jordans giraría hacia Nike (son suyas las Courtballistec de tenis). De nuevo se basaba en el mundo del automóvil, aunque en esta ocasión recordaban tanto las líneas de un Fórmula 1 como las zapatillas para conducirlos. La pieza de goma que sube por el talón es uno de esos signos.
Visualmente debía aparentar una única pieza, por lo que se escondieron los cordones.

Como la XVII, también venían en una lujosa caja que incluía un cepillo para limpiarlas, una toalla y un "manual para el conductor", para seguir la relación con con los coches. El material con el que estaba realizado también era una de las novedades. Aunque el suede había sido utilizado en muchas zapatillas, era la primera vez que un modelo de baloncesto de alto rendimiento se fabricaba íntegramente en ese material. Más que una ventaja funcional, el suede daba una apariencia de lujo muy adecuada para una Jordan. Para los que buscaban sensaciones más habituales, las versiones blancas sí que estaban realizadas en piel. La transpiración se conseguía por una ventana camuflada en el tobillo, al estilo del Lamborghino Murcielago. En la mediasuela, Zoom en toda la suela y doble en el talón, además de una placa de fibra de carbono, todo ello oculto.

Además de la versión low, tuvo una versión nueva a mitad de temporada, que en esta ocasión se llamó 18.5. En el último partido de Michael Jordan en la NBA llevó la versión white/royal. Esta vez era una retirada anunciada, lo que le sirvió a Jordan a crear una de las campañas publicitarias más inspiradoras de la marca, What is love? y para ser recordadas como sus últimas zapatillas sobre la cancha.

La Air Jordan XVII llegó en un caja metálica, un CD y el precio más alto para una Jordan, con 200$. Wilson Smith seguía encargado del diseño, mientras Tinker Hatfield ni llegó a supervisar su diseño.
La inspiración llegaba de las líneas de un Aston Martin, la improvisación del jazz y la historia de innovación de las Air Jordan".

El jazz llegó hasta el Jordan Team con el fichaje de Mike Phillips, un saxofonista que se convirtió en el primer fichaje fuera del deporte e incluso tuvo sus propias personalizaciones. Sin embargo, estuvo poco tiempo. Después de que Michael le viera con unas Reebok en una actuación, quedó fuera del equipo.

Como las AJXVI, seguía estando equipada con un pieza que cubría los cordones y que era completamente inútil a la hora de jugar, además de que le daba un peso extra. El corte superior era muy limpio, con pocas piezas y un botín interior. La media suela tenía una un talón en acabado metálico y una zona traslúcida que unos años antes había puesto de moda el iMac. En la suela externa, el diseño recordaba un campo de golf.

La versión alta llegó en tres colores y una más en versión + con algunos cambios en el diseño, que incluía piel de cocodrilo. En el All Star Michael llevó una versión low (con la que falló un mate) que se puso a la venta en tres nuevos colores. En la línea de ampliar la gama, también hubo tres "mules".

Las idas y venidas de Michael Jordan conllevaban algunos problemas. Zapatillas que se diseñaron para que las llevara en pista se quedaron sin estrenar y otras que parecían pensadas para que Michael cediera el bastón de mando acabaron en sus pies. Al contrario que la Air Jordan IX, la XVI se diseñó pensando que Michael nunca las llevaría en una pista…y acabó llevándolas con la camiseta de los Wizards.

Aunque Tinker Hatfield ya había ido apartándose, éstas fueron las primeras Jordan desde la II que no estaban diseñadas por él. Wilson Smith III tomó el relevo y lo planteó como un homenaje a la historia de Hatfield. Tomó la suela translúcida de las V o VI o el patent leather brillante de las XI. Pero la mayor particularidad era la polaina o botín que le daba un aspecto completamente distinto. En un esfuerzo por crear una zapatilla que pudiera ser utilizada en las canchas y fuera de ellas, la Jordan XVI era un modelo interesante en cuanto a rendimiento sin la polaina, para luego convertirse en una zapatilla completamente nueva con ella. Sin ella, los paneles de "ballistic mesh" la hacían muy transpirable, así que cubrirla también tenía la función de mantener la temperatura cuando no jugabas. Una función un tanto extraña y que no ha vuelto a buscarse en ningún otro modelo.
La idea era convertirla en la Jordan del cambio, por una parte era la zapatilla de juego inspirada en su historia, por otro era el modelo elegante para un Michael Jordan propietario de los Wizards. Debía ser la transición del Jordan de las pistas al de los despachos, de ahí su dualidad.



Apareció solo en dos colores y pronto se renovó con una versión + con un diseño con varios cambios y sin patent leather, además de combinaciones de colores completamente nuevas (Cherrywood y Ginger). Las primera versión, con la puntera brillante en patent leather, fue muy criticada en el aspecto funcional debido a la rigidez. Para apreciar las diferencias en el diseño entre ambas solo hay que comparar los dos esquemas sobre estas líneas, con la versión original arriba y la plus abajo.
Obviamente, no estaban diseñadas para jugar con el botín puesto, así que todas las críticas que se hicieron en este aspecto eran un tanto injustas. De cualquier modo, sorprendía ver a jugadores NBA jugando partidos oficiales con la Jordan XVI con el botín. Ray Allen incluso tuvo algún problema en acción cuando uno de ellos se abrió en pleno juego. Siguiendo con las posibilidades de personalización, también hubo una versión baja que te permitía subir el collar hasta dejarla como una high.

En la pista, además de Michael, se la vimos a Michael Finley, Ray Allen (que llegó a perder una de las polainas en un partido), Mike Bibby o Reggie Miller, aunque lo más sorprendente fue ver a Chris Webber, sin contrato, llevándolas en un All Star. Visto desde la perspectiva del tiempo, parece un diseño bastante conseguido que abrió un esquema que se ha venido repitiendo en Jordan (y en la Kobe VII). Dar opciones para un resultado final adaptado a cada jugador.